Diana Valenzuela y Julián Atilano analizan los antecedentes de la red de corrupción en el IFE y el INE, así como los contratos electorales y sus vínculos políticos y empresariales.
Escucha nuestra conversación con la economista y analista política Diana Valenzuela y el doctor en Sociología Julián Atilano, profesor de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM.
Laura Velarde
Durante la mesa de análisis sobre la cadena de corrupción en el IFE y el Instituto Nacional Electoral (INE), junto con el doctor en Sociología Julián Atilano, profesor de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM, Valenzuela señaló que el organismo surgió después del fraude electoral de 1988, pero mantuvo estructuras de poder que favorecieron a determinadas élites.
La economista y analista política Diana Valenzuela advirtió que las redes político-empresariales vinculadas con las contrataciones electorales han permanecido desde la creación del Instituto Federal Electoral (IFE) hasta la actualidad, con presuntas irregularidades que habrían debilitado la confianza en las instituciones democráticas.
«En vez de fortalecer la institución, la han debilitado derivado de que estos organismos institucionales convocaban prácticamente a licitaciones, es decir, a contratos con empresas de muy dudosa procedencia para competir y para hacer fraude, ya no nada más electoral, sino también económico. Entonces, estamos ahora viendo con tristeza una investigación que parte de eh la Secretaría de Anticorrupción y Buen Gobierno, que nace el 5 de noviembre, pues por esta red de empresas que han simulado competencias para obtener contratos en materia electoral durante distintas administraciones. Vemos que han pasado no nada más eh recientemente con Guadalupe Taddei, sino desde Salinas de Gortari».
La analista señaló que las investigaciones sobre proveedores electorales apuntan a una red de contrataciones con antecedentes desde 1999 y una presunta defraudación fiscal de 2 mil 740 millones de pesos.
También consideró necesario transformar los organismos electorales y transparentar sus contratos para evitar que respondan a intereses particulares.
«Entonces, aquí lo que queda es demostrar la preocupación de un país porque estos movimientos, entre comillas, lo pongo mucho entre comillas, porque además están directamente vinculados con estos fraudes electorales, pues no sigan investigando el recurso del erario, ¿no? Que bien podría irse, por ejemplo, a los programas sociales.
Entonces, esta red político-empresarial mexiquense que, por supuesto, viene desde las arcas del PRI con eh Salinas y va pasando por todo el grupo Atlacomulco, incluso tocando específicamente a Enrique Peña Nieto con la compra de votos de Monex».
También, Valenzuela insistió en que el INE debe recuperar su función de proteger la democracia y servir a la ciudadanía, no a una élite electoral.
Coincidimos con la Presidenta @Claudiashein en la necesidad de sanear al #INE y ahondar en las investigaciones necesarias para que sea un organismo transparente, libre de negocios al amparo del poder y que garantice elecciones limpias. 🗳️🇲🇽 https://t.co/rsONZ5imiV
— Rosa Icela Rodríguez Velázquez (@rosaicela_) November 6, 2026
“Ellos empezaron a ver dónde estaba el negocio»: Atilano
Mientras que Julián Atilano señaló que la red de corrupción vinculada con empresas proveedoras de material electoral tiene antecedentes desde el gobierno de Carlos Salinas de Gortari y se fortaleció durante distintas administraciones del Instituto Nacional Electoral (INE). Por lo que señaló que los hermanos Hernández Casillas comenzaron a involucrarse en el negocio de la papelería electoral cuando la organización de los comicios todavía estaba a cargo de la Secretaría de Gobernación.
“Ellos empezaron a ver dónde estaba el negocio desde ese momento con el tema de las mamparas, de las boletas, de la papelería y entonces se empezaron a convertir en empresas proveedoras de material electoral para el órgano electoral. Antes del IFE ellos ya estaban inmiscuidos y viendo y después de ahí se empezaron a enriquecer en el Estado de México».
Además, Atilano sostuvo que durante la presidencia de Lorenzo Córdova en el INE estas empresas registraron un crecimiento importante en sus ventas de material electoral.
«Como sabemos, en el 2005 hubo un escándalo por un una simulación que hubo un fraude en el tema de del de los proveedores electorales, en este caso de sus empresas, cambian de nombre y desde el desde ese momento a la fecha han estado creciendo y vale la pena también señalar que en 2014 en el periodo ya de Lorenzo Córdoba al frente del INE es cuando estas red de corrupción, estas empresas empiezan a crecer y fue en ese momento en esa gestión los años durante en en los que más vendieron eh eh papelería electoral no fue con Taddei, fue con Lorenzo Córdoba».
También cuestionó a quienes encabezaron la estructura administrativa del organismo y señaló que las investigaciones deben alcanzar a quienes considera responsables de dirigir estas redes.
«Sin quitarle ninguna responsabilidad a estos hermanos provenientes desde el Estado de México, ellos no son otra cosa más que unos rateros, corruptos y al final de cuentas operadores. Los jefes de esta red son los que poco se mencionan. Es el personaje vinculado al CISEN que ahora es representante de Somos, es Acosta Naranjo, es Ciro Murayama, es Lorenzo Córdova, es Edmundo Jacobo».
Finalmente, el académico consideró que esta coyuntura debe aprovecharse para revisar los costos de las elecciones, transparentar las contrataciones y discutir una reforma político-electoral.
En seguimiento a lo informado el pasado 30 de octubre a la Cámara de @Mx_Diputados. La #ASF informa: CASO INE https://t.co/mkAKGjiTzQ
— Auditoría Superior (@ASF_Mexico) November 5, 2026
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