Las nuevas generaciones mantienen viva la memoria y reflexionan sobre las heridas que dejó el golpe de Estado en Chile
Escucha nuestra conversación con María Pia Bravo y Matilde Valdebenito sobre la memoria y la democracia a 53 años del golpe de Estado en Chile.
IMER Noticias
A 53 años del golpe de Estado en Chile, las juventudes mantienen viva la memoria como una de las principales formas de reivindicar la democracia y los derechos humanos.
En entrevista con IMER Noticias, María Pia Bravo Geria, licenciada en Historia de la Pontificia Universidad Católica y estudiante de Periodismo de la Universidad de Chile, y Matilde Valdebenito Poo, estudiante de Derecho y coordinadora de la Secretaría de Memoria y Derechos Humanos de la Facultad de Derecho de la Universidad de Chile, reflexionaron sobre la ausencia de un acto oficial del gobierno de José Antonio Kast y el avance del negacionismo.
Memoria y democracia
Desde su perspectiva, María Pia Bravo destacó que esta fecha representa un momento de reflexión para las nuevas generaciones. Además, señaló que esta es la primera vez que el gobierno de Chile decide no realizar un acto oficial para conmemorar el golpe de Estado.
Ante esta situación, explicó que las juventudes chilenas han manifestado preocupación y mantienen su interés por preservar la memoria y reivindicar la democracia.
“Hay una juventud y gran parte que está bastante preocupada y alerta por estas señales que se están dando desde el gobierno y también que hay gran parte de la juventud que sí está preocupada por la memoria y tenemos esta intención de rescatar y honrar lo que es la democracia”, señaló.
Asimismo, consideró que la ausencia del acto conmemorativo refleja el avance del negacionismo y las prioridades del actual gobierno. Recordó que esta ceremonia se mantuvo durante los gobiernos de Sebastián Piñera como un compromiso con las familias de las personas desaparecidas.
Por su parte, Matilde Valdebenito explicó que la Facultad de Derecho, junto con familiares de detenidos desaparecidos de la institución, realizó un acto conmemorativo independiente del Estado. También organizó actividades para ejercitar la memoria durante todo el año.
“Nosotros como jóvenes que no vivimos como tal, corporalmente en esos momentos, sí a través de la memoria de las personas que nos rodean y la importancia de hacer comunidad, fuimos aprendiendo desde pequeños de que hubo un quiebre de la democracia en Chile, que pasaron cosas horrorosas en Chile y que al final cada joven apela su propia sensibilidad respecto al tema”, explicó.
Valdebenito agregó que la memoria no debería estar ligada a una ideología, sino entenderse como un ejercicio necesario para reconocer los hechos y las violaciones a los derechos humanos. En este sentido, destacó el papel de las juventudes en la búsqueda de verdad, justicia y no impunidad.
“Porque en Chile hay mucha impunidad”, recalcó.
A 53 años del golpe de Estado, y tras una década de trabajo conjunto, Campus Juan Gómez Millas de la U. de Chile inaugura Plaza de la Memoria para honrar a 78 víctimas de la dictadura cívico-militar https://t.co/vCiVOfI54D pic.twitter.com/f9D84hqLNj
— Universidad de Chile (@uchile) September 10, 2026
Herencias de la dictadura
A su vez, María Pia Bravo indicó que una de las herencias de la dictadura es el miedo a hablar de política o abordar ciertos temas. Señaló que esta situación todavía persiste entre algunos sectores y generaciones.
También advirtió sobre el avance del negacionismo y la falta de prioridad a las agendas de derechos humanos, así como a los recursos destinados a la búsqueda de familiares y a los sitios de memoria.
“Todavía existe mucho miedo en Chile de parte de ciertos sectores y ciertas generaciones hablar ciertas cosas.Eso es una herencia que se ve en lo cotidiano y desde el poder lo que comentaba el tema de el negacionismo, el no darle prioridad a agendas que tienen que ver con derechos humanos”
En este contexto, Matilde Valdebenito Poo señaló que una de las principales formas de resistencia de las y los jóvenes consiste en sostenerse y acompañarse frente a la persecución política, incluso en redes sociales, así como ante la represión policial durante las movilizaciones estudiantiles.
“Ya una muestra de resistencia de los jóvenes es hablar de los temas, es ponernos sobre la mesa, es incomodar”, afirmó.
Además, añadió que, a 53 años del golpe de Estado, las juventudes continúan buscando la verdad y enfrentando los pactos de silencio.
Compromiso con las nuevas generaciones
María Pía Bravo señaló que, ante la falta de impulso gubernamental a la agenda de derechos humanos, las juventudes tienen el papel de mantener viva la memoria y defender la democracia.
“Lo que nos queda como jóvenes, yo creo que es luchar por el futuro y defender la memoria para lo próximo que viene cuando el gobierno no lo está haciendo”, afirmó.
Finalmente, María Pía Bravo describió el golpe del 11 de septiembre como una ruptura profunda de la democracia chilena y un trauma generacional y nacional que aún deja una herida abierta.
En tanto, Matilde Valdebenito destacó la importancia de preservar la memoria y asumir con seriedad el compromiso de que un episodio como este no vuelva a ocurrir en Chile.
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