En entrevista, Carlos Brown Solá, director de Programas de Oxfam México, analiza el informe “Contra el imperio de los más ricos”; advierte sobre el aumento de la desigualdad económica y el poder político de los milmillonarios.
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En entrevista para El Acento, con Alberto Nájar, el director de Programas de Oxfam México, Carlos Brown Solá, analizó el informe global “Contra el imperio de los más ricos”, un documento que expone el crecimiento acelerado de la desigualdad económica y su relación directa con la concentración del poder político a nivel mundial.
“Tuve el privilegio de participar como coautor de este informe global y es un informe en el que pudimos hacer mucho énfasis en la relación entre la desigualdad económica y la desigualdad política”.
Brown explicó que el informe da seguimiento al aumento sostenido de las fortunas de los millonarios a nivel global, un fenómeno que Oxfam ha documentado durante más de una década y que se ha intensificado en los últimos años.
“Durante más de una década Oxfam ha puesto en la mira el crecimiento acelerado de las fortunas de los mil millonarios, es decir, aquellas personas que tienen fortunas arriba de mil millones de dólares”.
EU y los intereses de los más ricos
El director de Programas de Oxfam México señaló que, con el segundo mandato de Donald Trump en Estados Unidos, se ha impulsado una agenda que favorece de manera directa a los sectores más ricos, mediante la reducción de impuestos, el bloqueo a la cooperación fiscal internacional y el debilitamiento de regulaciones contra los monopolios.
“Tienen a un gobierno que ha promovido una agenda que favorece sus intereses, los intereses de los más ricos”.
Advirtió que la concentración de la riqueza no solo impacta la vida económica de la población, sino que también limita la participación política y la capacidad de las sociedades para tomar decisiones democráticas.
“Tenemos a un grupo pequeño de personas que concentran una parte muy importante de la riqueza global y eso es en detrimento de la vida de miles de millones de personas alrededor del mundo”.
Grandes fortunas y el impacto en América Latina
Brown subrayó que el poder económico se traduce cada vez más en poder político, particularmente en América Latina y el Caribe, donde la riqueza de los más ricos se concentra en sectores desregulados como finanzas, telecomunicaciones y energía.
“Los más ricos están usando su dinero para obtener poder político y lo hacen de tres maneras que son cada vez más claras y tenemos cada vez más ejemplos y ya no son cosas que suenan a teorías de conspiración, sino a las noticias de todos los días”.
Asimismo, destacó que el poder económico se traduce cada vez más en poder político a través de la compra de apoyo electoral, el control de medios de comunicación y redes sociales, y el acceso directo a las instituciones públicas
«Sociedades más democráticas que pongan limite a los millonarios»
El directivo de Oxfam sostuvo que este fenómeno no es inevitable y que puede revertirse si los gobiernos adoptan decisiones políticas distintas, como impuestos a las grandes fortunas y a las herencias milmillonarias.
“Las desigualdades son derivadas de decisiones políticas, así que hay que tomar decisiones políticas distintas, ese cambio es posible… Eso implica tomar decisiones distintas y ahora es el mejor momento, es un punto de quiebre para nuestras sociedades o permitimos que se consoliden estas oligarquías o avanzamos hacia sociedades más democráticas que reduzcan y pongan límites al poder de los mil millonarios”.
En el caso de México, adelantó que, a pesar de los avances en salario mínimo y programas sociales, el país enfrenta los niveles más altos de concentración de riqueza de las últimas décadas, impulsados en gran medida por unas cuantas fortunas.
“En los últimos cinco años Slim ganó en un segundo lo que una persona promedio en México ganó durante una semana de trabajo”.
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