En entrevista, el Dr. Jorge Olmos Soto explica la dieta desarrollada a base de probióticos para erizos y la contribución a la recuperación de bosques de algas en Baja California.
Escucha nuestra conversación con Dr. Jorge Olmos Soto, investigador del CICESE.
IMER Noticias
En entrevista para Entrelíneas con Adriana Esthela Flores, el Dr. Jorge Olmos Soto, investigador del Centro de Investigación Científica y de Educación Superior de Ensenada (CICESE), explicó el desarrollo de una dieta basada en probióticos para el erizo morado, una estrategia que busca contribuir a la recuperación de los bosques de macroalgas en Baja California.
“Entonces tenemos muchos años trabajando ya con diferentes especies. Ya es hace unos 2 añitos que se presentó la oportunidad, vimos el problema de erizo. Los bosques de macroalgas están desapareciendo en toda nuestra zona. Ya se desapareció el 90, el 95% de los bosques de macroalgas. Si tú te asomas donde antes había un bosque, ahora ya es un fondo marino tapizado de erizo morado”.
El investigador detalló que este fenómeno se agravó a partir de 2016 y 2017, cuando intensas olas de calor generaron condiciones favorables para el desarrollo de erizos y afectaron tanto a las macroalgas como a sus depredadores naturales.
“Es un problema muy grave, muy muy muy grave que no se ha atendido… Haz de cuenta quitas la selva, la selva chiapaneca, pero como esto está en el fondo del mar no lo vemos”.
Además, explicó que actualmente existen millones de erizos morados que ya no tienen alimento ni valor comercial, lo que impide su extracción y favorece la permanencia del daño ecológico.
“Se llaman erizos zombies o desierto de erizo. Lo agarras el erizo, lo abres y no tiene nada, de lo que se come no tiene nada y nadie los quiere sacar porque no tienen valor”.
Dieta para erizo y restauración de macroalgas
El equipo del CICESE planteó una alternativa basada en biotecnología, con el objetivo de otorgar valor económico al erizo mediante una dieta especial que permita engordarlo y, al mismo tiempo, restaurar los bosques marinos.
“Entonces, dijimos, ‘Bueno, le damos un valor a los erizos, los sacamos, los engordamos, generamos una biotecnología, una actividad económica social y solito se va a restaurar el bosque’. Porque sí se restaura solo”.
El Dr. Olmos Soto señaló que la experiencia previa del equipo en dietas funcionales para distintas especies marinas fue importante para desarrollar esta propuesta. Detalló que el reto principal fue diseñar una dieta rentable, sin utilizar proteína animal ni macroalgas.
“Mire, yo tengo ya 30 años trabajando en CICESE y aproximadamente 20 años trabajando en dietas funcionales con ingredientes alternativos… y trabajando con bacilos, yo hice mi doctorado con bacilos, con probióticos.
Había que hacer una dieta que diera tamaño en un tiempo razonable, buen color —que es muy importante para el mercado japonés y estadounidense—, que fuera firme y económicamente viable”.
La dieta desarrollada utiliza ingredientes vegetales terrestres combinados con probióticos del género Bacillus, seleccionados por su capacidad para digerir nutrientes complejos.
“Yo me he dedicado ya a unos 15 o 20 años a aislar y caracterizar probióticos que puedan digerir la soya, que puedan digerir el almidón, para que sea más fácil para los animales asimilarlo”.
Bacillus y su eficacia para el tracto digestivo
El investigador explicó que eligieron Bacillus por su seguridad y eficacia. Además, destacó que estas bacterias forman esporas resistentes al proceso de elaboración del alimento y al tracto digestivo del animal.
“Bacillus es un género que tiene especies ya reconocidas como seguras por la FDA… produce muchas enzimas que te ayudan a digerir proteínas, carbohidratos y lípidos. Esa espora aguanta la temperatura de la producción de la dieta. Cuando el animal se la come, la espora germina y empieza a hacer su función”.
Avances e impacto productivo en los erizos
El investigador informó que la tecnología se encuentra prácticamente lista para ser utilizada e indicó que en pruebas de entre seis y ocho semanas los erizos alcanzan buen tamaño, color y calidad comercial, lo que permitiría detonar una actividad económica con impacto ambiental positivo.
“Ya está en un 90, 95% terminada. Ya se puede transferir al sector productivo… Esta es muy atractiva porque regeneras un bosque y resuelves un problema ecológico… solo falta un inversionista.
Lo que buscamos es innovación que se necesite y que sea económicamente viable”.
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