El comisionado David Fernández adelantó a IMER Noticias que, entre julio y agosto de 2024, ampliarán el informe sobre los hallazgos del periodo de la Guerra Sucia.
Georgina Hernández
La violencia del Estado mexicano durante los años 1965 a 1990, periodo conocido como la Guerra Sucia, no sólo estuvo dirigida a organizaciones político militares. El diálogo violento y represivo se entabló contra todo tipo de disidencias.
Este es uno de los cuatro hallazgos más importantes que obtuvo el Mecanismo de Esclarecimiento Histórico durante este 2023, de acuerdo con el comisionado David Fernández.
En entrevista para IMER Noticias, David Fernández señaló que esto se detallará de manera más amplia en el informe final que darán a conocer entre julio y agosto de 2024.
El comisionado agregó que hay hechos de violencia que no han sido documentados como las matanzas que se registraron en la sierra norte de Puebla o las masacres que hubo en la Huasteca Hidalguense con alrededor 300 personas que fueron asesinadas e inhumadas clandestinamente o tirados para que fueran devorados por la fauna del lugar.
“La violencia del Estado durante la Guerra Sucia fue dirigida no sólo a organizaciones político militares de carácter socialista como se piensa con frecuencia, sino que en realidad fue un recurso que utilizó el Estado mexicano en contra de todo tipo de disidencias.
Entonces las comunidades de víctimas son mucho más grandes que las que tradicionalmente se consideran.
Hemos encontrado víctimas indígenas, campesinas, estudiantiles, de disidencias político – partidarias, de disidencias sexogenéricas, miembros de las fuerzas armadas, víctimas en el contexto de la lucha contra el narcotráfico. Ese es un hallazgo fundamental.”
Durante el 2023, el Mecanismo pudo documentar la existencia de seis sitios de inhumación clandestina de guerrilleros o miembros de organizaciones político militares.
Esto fue comunicado a la Comisión Nacional de Búsqueda, la cual realizó excavaciones e inhumaciones en dos sitios de Guerrero y uno en Oaxaca, y con ello, se pudieron rescatar siete cuerpos de aquella época.
Además, visitó seis instalaciones militares, en donde diversas víctimas de violaciones graves a sus derechos humanos identificaron los sitios en donde estuvieron recluidos y fueron torturados.
Los obstáculos
El comisionado Fernández afirmó que los avances del Mecanismo son sustanciales, pese a dos obstáculos que enfrentaron a lo largo de estos meses:
- Archivos que pertenecían a la Dirección Federal de Seguridad y al Centro Nacional de Inteligencia, Cisen, robados o sin disponibilidad a la consulta pública.
- Acciones de obstaculización para investigar en el Archivo de Concentración de la Secretaría de la Defensa Nacional, ubicado en el Campo Militar Número. Después de casi un año de indagar, el Mecanismo documentó que muchos expedientes solicitados no sólo fueron negados, sino que también fueron ocultados, mutilados o movidos de su lugar.
“En el momento que uno los vive son abrumadores, vistos a la distancia son problemas que ha valido la pena enfrentar.
Y por último me gustaría decir que ante la nueva etapa que se abrió con la salida del subsecretario de Derechos Humanos, Alejandro Encinas, y con la llegada de Arturo Medina, nuestra esperanza es que siga habiendo pleno respaldo al trabajo del Mecanismo y de la Comisión en general con respeto a nuestra autonomía y a lo que el decreto presidencial del 2019 establece para con nuestro trabajo.”
Sobre el primer caso, el comisionado Fernández refirió que el Mecanismo denunció a la opinión pública e interpuso un amparo para que los documentos regresaran al Archivo General de la Nación.
El recurso lo ganaron y, en consecuencia, el Centro Nacional de Inteligencia está mandatado a transferirlos. En torno al segundo caso, indicó que, al ser una situación insostenible, el Mecanismo decidió retirar al equipo de personas investigadoras de los archivos militares.
No obstante, consideró que es importante que el nuevo subsecretario de Derechos Humanos, Arturo Medina, retome la relación con la Sedena, a fin de que se puedan continuar las inspecciones en campos militares y archivos.
El año de la escucha y el informe final
El Mecanismo de Esclarecimiento Histórico denominó al 2023 como el año de la escucha y en torno a esto fue que dedicaron su trabajo a hacer entrevistas, recoger testimonios de aproximadamente mil víctimas o familiares de víctimas.
Además, realizó siete diálogos por la verdad, es decir, audiencias públicas en distintas zonas del país, en los que se evidenciaron los testimonios de alrededor de 200 víctimas.
Y también visitaron casi 100 archivos públicos y privados. La actual gestión del Mecanismo terminará su encargo el próximo mes de septiembre, por lo que, de enero a agosto, las y los comisionados se enfocarán en estos objetivos:
- El Mecanismo redactará el informe final que entregarán al presidente Andrés Manuel López Obrador y a los colectivos de víctimas.
- Consolidarán sus bases de datos.
- Realizarán audiencias públicas con colectivos de víctimas y especialistas para emitir recomendaciones para esta y las siguientes administraciones.
“Independientemente de las dificultades que hemos tenido en la consulta de estos archivos y otros, particulares o públicos, el avance de la investigación del Mecanismo es sustantiva, es muy importante, con hallazgos como dije espectaculares, muy relevantes.
Aunque no podamos regresar al archivo de la Sedena y quede a lo mejor áreas oscuras en el informe, lo mismo si no podemos recuperar los archivos que hemos calificado como faltantes en el Archivo General de la Nación, nuestro trabajo y nuestro informe va a concluir de manera exitosa.”
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