Irán conformó que el líder supremo, Alí Jameneí, murió este sábado tras los ataques de EU e Israel contra Teherán.
David Alfonso Medina
El líder supremo de Irán, el ayatolá Alí Jameneí, murió durante los bombardeos lanzados por Estados Unidos e Israel contra Teherán.
El gobierno iraní informó que Jameneí fue asesinado en su residencia, mientras se encontraba en su oficina. Asimismo, decretó 40 días de luto nacional y siete días de suspensión de actividades en todo el país.
La televisión pública iraní reportó que en los ataques también fallecieron cuatro familiares del líder supremo: su hija, su yerno, su nieta y su nuera.
Por su parte, el presidente de Irán, Masud Pezeshkian, advirtió que la muerte de Jameneí “no quedará sin respuesta”.
Previamente, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció el fallecimiento y declaró:
“Esto no solo es justicia para el pueblo iraní, sino para todos los grandes estadounidenses y las personas de muchos países del mundo que han sido asesinadas o mutiladas por Jameneí y su banda de matones sanguinarios”.
El primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, afirmó que existían “indicios” de que el líder supremo iraní había muerto en los ataques conjuntos. Sin embargo, en un primer momento, autoridades iraníes negaron el fallecimiento.
Jamenei, un líder político y religioso
Alí Jameneí nació en 1939 y asumió como líder supremo en 1989, tras suceder al fundador de la República Islámica, Ruhollah Jomeini.
Como líder supremo, tenía el control total sobre las Fuerzas Armadas, el sistema judicial y la política exterior, situándose por encima del presidente y del parlamento. Contaba con la última palabra en asuntos estratégicos como el programa nuclear y la seguridad nacional. Además, era el comandante en jefe de las Fuerzas Armadas y de la Guardia Revolucionaria Islámica.
Jameneí era considerado un sayyid, título honorífico del islam chiita que identifica a los descendientes directos del profeta Mahoma. De acuerdo con la tradición iraní, se le atribuía descendencia por la línea de Fátima y del imán Hussein, vinculándose su linaje con el cuarto imán chiita, Ali al-Sajjad.
Te recomendamos:





