Francisco Abundis afirmó que la revisión del T-MEC ocurre en un contexto de mayor tensión y dependencia con Estados Unidos.
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Karen Tlali
En entrevista para Entrelíneas con Adriana Esthela Flores conversamos con el analista y director de Parametría, Francisco Abundis, sobre el escenario que enfrenta México rumbo a la revisión del T-MEC y cómo ha cambiado la percepción de la ciudadanía respecto a la relación comercial con Estados Unidos y Canadá.
Durante la conversación, explicó que, a diferencia de lo que ocurría en los años noventa, hoy gran parte de la población asume el tratado comercial no solo como una oportunidad económica, sino como una necesidad para el país, aunque advirtió que esta relación también evidencia la enorme desigualdad entre ambas economías.
El especialista recordó que cuando comenzó a negociarse el entonces Tratado de Libre Comercio existía un ambiente de temor e incertidumbre entre las y los mexicanos, quienes dudaban de la capacidad del país para competir con la economía estadounidense.
“Cuando se empezó a negociar en su momento lo que llamábamos el TLC, tratado de libre comercio ahora T-MEC, pues había muchos miedos, había muchos temores. Hoy ya nos parece como normal, natural pensar que tenemos ventajas comparativas y que en ciertos temas nosotros podemos ser muy competitivos como en la maquila de autos, televisiones o en la agroindustria”.
Abundis explicó que, con el paso de más de tres décadas, México logró demostrar competitividad en distintos sectores económicos, aunque señaló que la relación comercial sigue marcada por una fuerte dependencia hacia Estados Unidos.
En ese sentido, señaló que el contexto internacional cambió por completo con la llegada de Donald Trump y su visión proteccionista de la economía.
“Ya no se ve esto como una economía regional, sino que ya se ve en una balanza de pérdidas y costos. Cambió el contexto completamente. Estados Unidos sí nos ve como socio comercial, pero también nos ve como el vecino débil”.
Entre los datos presentados en la columna “Negociar desde la dependencia”, destacó que una mayoría de mexicanas y mexicanos considera que el fin del T-MEC perjudicaría más a México que a Estados Unidos o Canadá.
Además, uno de los cambios más notorios en la opinión pública es la percepción sobre las autoridades encargadas de la negociación.
“Hoy estamos prácticamente en el mundo inverso. El 50% cree que nuestros negociadores van a defender nuestros intereses, así lo cree el 50% y solo 32% cree que cuidarán los intereses extranjeros. Muy importante este gráfico porque habla de dos estilos de gobierno completamente distintos”.
Confianza en negociadores del T-MEC
El director de Parametría consideró que esta percepción refleja una mayor confianza de la ciudadanía en que el gobierno mexicano defenderá los intereses nacionales durante la revisión del acuerdo comercial. No obstante, advirtió que México enfrentará una negociación compleja ante un contexto internacional mucho más hostil.
“Parece que nos venimos ahora a enterar de lo que significa negociar en desventaja. No es fácil negociar con la economía más grande del mundo, con el país más poderoso del orbe”.
Sostuvo que la próxima revisión del T-MEC pondrá a prueba las capacidades políticas y diplomáticas del país, particularmente ante un Estados Unidos que ahora utiliza medidas comerciales y arancelarias como herramientas de presión política.
“La asimetría México-Estados Unidos ya no es advertencia teórica, se ha convertido en una experiencia política concreta”.
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