Una nueva ruta hacia el uso de energías renovables para la innovación de transportes y vehículos personales esta aquí: «Hidrobiiniza».
Escucha el especial con la producción de Gabriel Apolinar y Sarahí Coronel
Luz Cecilia Andrade
¿Imaginas que se usen combustibles que no sean fósiles? En eso consiste el prototipo «Hidrobiiniza«, el primer vehículo mexicano que usa hidrógeno para trasladarse y que representa una muestra de que otras energías para movilidad son posibles.
La magia de la química ocurre sobre un pequeño vehículo plateado y compacto, muy similar a esos modelos de videojuego donde apenas caben dos jugadores. Con un sistema silencioso pero poderoso, el pequeño prototipo «Hidrobiiniza» es ejemplo de que su diseño cómodo tiene la capacidad de trasladarnos de forma amigable con el ambiente.
El vehículo cobró notoriedad cuando, a finales de junio, el secretario de Economía, Marcelo Ebrard, lo presumió a través de una fotografía en sus redes sociodigitales, en la que apareció a bordo de la unidad, acompañado por el secretario de Salud, David Kersenobich.
«Probando el primer vehículo mexicano a base de hidrógeno», mencionó Ebrard. Y, señaló a los autores de la innovación: el Dr. Omar Solorza Feria y sus alumnos del Centro de Investigación y de Estudios Avanzados del Instituto Politécnico Nacional (IPN).
«Hidrobiiniza» fue creada allí, en los laboratorios del Cinvestav.
#Hidrobiiniza es #HechoenMéxico, una propuesta de innovación en movilidad sustentable que combina motores eléctricos con celdas de combustible de hidrógeno. Su objetivo es reducir el uso de combustibles fósiles mediante un sistema híbrido dual y libre de emisiones contaminantes. pic.twitter.com/0yzTGeCCFA
— Economía México (@SE_mx) June 30, 2025
¿Cómo funciona?
Desde hace 15 años, el doctor Solorza Feria, profesor-investigador del departamento de Química del Cinvestav, comenzó la descomposición del agua en oxígeno e hidrógeno. Esto, para usar este último y producir energía eléctrica que no contamine.
El proceso, explicó, permite generar materiales necesarios para la energía limpia:
«Nosotros nos enfocamos a utilizar el hidrógeno como combustible, o sea, el hidrógeno como un portador energético que utilizado desde su producción a partir de las renovables y una fuerte primaria que es la descomposición del agua en hidrogeno y oxígeno, y ese hidrógeno es el que usamos en nuestro generador de energía para producir energía eléctrica.
Esa es la base fundamental de nuestro trabajo de investigación».
Solorza Feria explicó que, además del hidrógeno, el vehículo usa aire y agua para producir energía, la cual se almacena en baterías de iones de litio. Hasta el momento, el transporte de baja potencia que desarrollaron usa 400 de estas baterías para poder desplazarse:
«Este auto así como esta ahorita cuenta con 400 baterías. Y esas baterías son las que, a través de una electrónica que tenemos de control, distribuyen la energía eléctrica a los cuatro motores; dos delanteros y dos traseros.
De esa manera podemos estar manejando, no rebasamos los 35 kilómetros por hora porque los motores que tiene están diseñados para un transporte de bicicletas, pero ese motor lo hemos acondicionado para que pueda ser utilizado en el transporte vehicular».
Gracias a esta energía, el vehículo de prototipo pequeño tiene un alcance de 30 a 35 kilómetros por hora y, la ventaja, es que no produce emisiones de contaminantes.
¿Por qué es importante empezar a materializar energías limpias?
El prototipo «Hidrobiiniza» —que se llama así por «hidro» de hidrógeno y «nisa» que significa ‘agua‘ en zapoteco— es una propuesta que busca atender la necesidad energética actual y reducir los problemas de contaminación por gases de efecto invernadero que hay en las grandes ciudades.
De acuerdo con Solorza Feria, por cada átomo de carbón que se extrae del subsuelo y es usado para generar energía, una molécula de oxígeno de carbono se emite a la atmósfera. Esto, ocasiona un incremento importante en la emisión de dióxido de carbono.
Actualmente, las ciudades en México tienen problemas serios de contaminación ambiental, entre las que destaca el transporte vehicular y los autos particulares.
Tan sólo en el Valle de México, las emisiones generadas por vehículos representan hasta un 60% de la contaminación total por partículas suspendidas gruesas, indicó un análisis de la Organización de las Naciones Unidas (ONU).
En México no ha sido posible disminuir las emisiones de gases de efecto invernadero. De acuerdo con información del Instituto de Ciencias de la Atmósfera y Cambio Climático, 2024 fue el año más caluroso del país a causa de la emisión de estos gases.
El profesor Solorza detalló que, a diferencia de otros países que sólo aumentaron un 0.8% las emisiones de carbono en 2024 respecto a 2023, en México aumentó 1.0% en el mismo periodo.
Es decir, no han podido disminuir esta emisión de gases.
«Estamos absorbiendo más óxido de carbono en nuestra vida que los problemas de salud se van acentuando y los problemas de contaminación también, por ello llegan como consecuencia lo que es el ‘Hoy No Circula’. O mejoramos nuestros combustibles o nos vamos a uno más limpio».
Contribuir a la sociedad
Según el químico en energía, debe haber un vínculo entre lo que hace la iniciativa privada, el sector gobierno y los grupos de investigación.
En sus palabras, las políticas públicas deben estar enfocadas en acompañar e impulsar propuestas que apuesten a desarrollar investigaciones realistas y benéficas para la sociedad. Sin embargo, no siempre es así:
«En este país en donde actualmente todo lo que se está apoyando es hacia la parte de los hidrocarburos y las nuevas refinerías. Como que el aprovechamiento de las fuentes renovables de energía, la solar o eólica han quedado un poco frenadas.
Ojalá y se pudieran impulsar, pero no es solamente generación, es almacenamiento, transportación y darle aplicaciones a todo lo que podemos utilizar de esas fuentes renovables».
Por último, expresó que el vehículo ha sido fruto de todo un trabajo conjunto entre alumnas y alumnos de posgrado e investigadores del Cinvestav del IPN. Las y los estudiantes crearon diversas versiones de este prototipo a lo largo de los años para ofrecerle alternativas a la sociedad.
Además, para recalcar todo lo que es posible hacer desde la ciencia:
«Nosotros hacemos contribuciones al conocimiento de todo lo que vamos generando, patentamos y todo lo nuestro cuenta con un soporte que la institución nos apoya para poder hacer, pero la transferencia de tecnología, los desarrollos tecnológicos, los planes de negocio son una parte compartida entre la institución y, en este caso, la fuente de apoyo para que esto pueda salir adelante, y eso es lo que esperamos».
El prototipo «Hidrobiiniza» alcanza hasta 35 kilómetros por hora y posee cuatro motores alimentados por hidrógeno. Así, puede alcanzar una velocidad de 33 kilómetros por hora, con una autonomía de entre 90 y 100 minutos.
Por su tamaño compacto hasta el momento sólo transporta a dos personas. Aunque, prevén que este modelo, en años próximos, sea el inicio de una nueva etapa en la movilidad que no contribuya al daño del ambiente.
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