El partido Irlanda e Israel, del 27 de septiembre, genera expectativa en Europa debido al creciente rechazo contra la selección israelí
Alfonso López
Tras el regreso del futbol a las competencias internacionales, en Europa, la atención está centrada en el juego de la Nations League entre las selecciones de Irlanda e Israel, partido considerado de alto impacto. Lo que ha llevado a la UEFA a tomar estrictas medidas de seguridad.
Las razones son político-deportivas, que surgieron a finales de 2025 cuando la Asociación Irlandesa de Futbol (FAI) votó una petición para exigir a la UEFA la suspensión de Israel de las competencias europeas debido al genocidio en Gaza.
En los días previos en Irlanda, diversos sectores de aficionados piden boicotear el juego. El grupo Irish Sport for Palestina presentó una carta abierta en la que más de 160 deportistas. En ella firman futbolistas, jugadores de rugby, boxeadores y atletas olímpicos exigen no permitir a su seleccionado jugar contra el equipo representante del gobierno de Israel.
El director técnico del equipo irlandés, Heimir Hallgrímsson fue tajante al afirmar «Nosotros no estamos jugando con el genocidio, estamos jugando contra el genocidio. Estamos jugando contra Israel, no con Israel”. Esta declaración fue replicada como “estúpida” por la Asociación de Fútbol de Israel
Las afirmaciones recibieron respuesta por parte del primer ministro de Irlanda, Micheál Martin, quien desde Nueva York donde asistió a la Asamblea General de la ONU, apoyó a su director técnico.
«Esos son comentarios inaceptables. Deberían ser retirados. António Guterres lo dijo que nunca en su vida había visto el nivel y la escala de muerte y destrucción como la que ha presenciado en cuanto a la guerra del gobierno israelí en Gaza tras el horrible ataque de Hamás en octubre que precedió a la guerra. Y nuestros dirigentes están diciendo exactamente lo mismo, e Israel no puede seguir negando lo que el mundo sabe y lo que el mundo entiende».
UEFA negó cambio de rival
Irlanda solicitó a UEFA no jugar contra Israel pero la propuesta fue denegada. Sin embargo, ante el temor de protestas masivas los partidos serán a puerta cerrada sin la presencia de público, y en sede neutral.
El primer partido será este 27 de septiembre en Debrecen, Hungría. Mientras que el segundo juego se realizará el 4 de octubre en Bačka Topola, Serbia.
La transmisión de televisión será espacio para la protesta. La cadena de televisión pública de Irlanda RTE informó que sólo transmitirá la señal directamente de UEFA. Tampoco habrá comentarios, ni analistas, antes durante y después del partido y tampoco habrá cortes de publicidad.
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