El Comité para la Protección de los Periodistas denunció una tendencia de retirar el mecanismo de protección por políticas internas opacas.
Georgina Hernández
La impunidad es la raíz de los homicidios y agresiones contra periodistas en México, afirmó Jan Albert Hootsen, representante el Comité para la Protección de los Periodistas (CPJ, por sus siglas en inglés), durante la presentación del informe Nadie garantiza mi seguridad: la urgente necesidad de fortalecer las políticas federales de protección de periodistas en México.
En conferencia de prensa, Jan Albert Hootsen señaló que el mecanismo creado para proteger a las personas que se dedican a este oficio es importante, porque fue una respuesta a una exigencia de la sociedad civil.
Sin embargo, agregó que es necesario fortalecerlo mediante dos vías: que el gobierno asuma su responsabilidad, pero que al mismo tiempo tenga un trabajo de cooperación con otras instituciones.
“La total falta de interés que tienen las fiscalías, los cuerpos policiacos en hacer lo más mínimo para investigar cualquier agresión contra un periodista, un defensor de derechos humanos, es verdaderamente espeluznante”.
Periodistas son dados de baja del mecanismo de protección con evaluaciones poco claras
De acuerdo con cifras del Comité para la Protección de los Periodistas, en México se han registrado 88 asesinatos de reporteros y comunicadores desde 2012. En 37 casos pudo verificarse que sus homicidios estuvieron relacionados con el ejercicio de la profesión.
El representante del Comité señaló que, en los últimos dos años, el Mecanismo de Protección para Personas Defensoras de Derechos Humanos y Periodistas mostró una tendencia de tratar de quitar medidas a personas beneficiarias con base en reglas poco claras.
«Hay muchas personas beneficiarias del mecanismo que no han sido evaluados lo suficiente, pero que han sido dados de baja sin ninguna explicación adecuada por el mecanismo con base en políticas internas que no sabemos explicar, ni ellos mismos saben explicar. […]
El tipo de rotación por parte de las instituciones de gobierno es cada vez más negativo para las personas beneficiarias, en particular el papel de la Comisión Nacional de Derechos Humanos, que al parecer ha perdido todo el interés de votar a favor de personas que realmente necesitan protección.
Las y los periodistas que corren mayor riesgo son los que ejercen fuera de Ciudad de México y cubren temas de delincuencia o la relación entre la delincuencia organizada y la corrupción política para medios locales.
Estados más peligrosos para ejercer el periodismo
De acuerdo con el Comité, los estados más peligrosos del país para ejercer el periodismo son Veracruz, Guerrero, Oaxaca y Sonora. México también presenta el número más alto de periodistas desaparecidos en el mundo.
Según el documento, hasta finales de 2023 se había confirmado la desaparición de al menos 15 comunicadores.
Pero a la fecha ninguno de estos casos ha dado lugar a una sentencia condenatoria o a la imposición de alguna pena. Las entidades con más desapariciones fueron Veracruz, Michoacán y Guerrero.
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