El académico Rafael Medeiros analiza para IMER Noticias la recta final de las elecciones en Brasil, marcada por la polarización, la desinformación y la disputa por los votos de sectores de menores ingresos.
Escucha nuestra conversación con Rafael Medeiros, académico de la Universidad Federal de Minas Gerais.
Laura Velarde
La campaña electoral en Brasil entra en su etapa final en un escenario de alta polarización, con Luiz Inácio Lula da Silva y Flávio Bolsonaro como los principales contendientes, de acuerdo con el análisis de Rafael Medeiros, académico de la Universidad Federal de Minas Gerais.
Durante conversatorio para IMER Noticias con Alberto Nájar, el especialista explicó que las encuestas colocan a Lula en primer lugar y a Flávio Bolsonaro en segundo. Aunque señaló que el escenario podría estrecharse en una eventual segunda vuelta.
«Esta etapa final es una etapa final de una campaña muy polarizada. Entonces, la primera vuelta será en 4 de octubre y las encuestas presentan algunas diferencias, pero espero mostrar un patrón: Lula generalmente en primer lugar y Flávio Bolsonaro en segundo. Sin embargo, en una eventual segunda vuelta, la distancia se reduce mucho y varias encuestas indican un empate técnico en la segunda vuelta. Por eso, aún no es posible considerar definido el resultado».
🇧🇷🗳️ #TransparenciaElectoral rechaza la arbitrariedad del Tribunal Superior Electoral de #Brasil en la acreditación de misiones de observación electoral internacional.
— Transparencia Electoral (@TransparenciaAL) September 9, 2026
🚨 #TransparenciaElectoral expresa su rechazo a la decisión del Tribunal Superior Electoral (TSE) de #Brasil de… pic.twitter.com/4rjGjugrwx
Es así que, Medeiros destacó que temas como el costo de vida, la seguridad pública, la evaluación del gobierno y la situación del Supremo Tribunal Federal pueden influir en las últimas semanas de campaña. También señaló el papel de las redes sociales y la desinformación.
«La desinformación no siempre necesita convencer al elector de una mentira específica. Muchas veces el objetivo es producir una confusión, alimentar la desconfianza y hacer con que el ciudadano considere que ninguna fuente es confiable y de eso se aprovecha la extrema derecha. mismo con este control del Tribunal Electoral de Brasil».
El académico también abordó la influencia de sectores evangélicos conservadores en la circulación de discursos políticos. Aunque aclaró que no existe un comportamiento electoral homogéneo entre las comunidades religiosas.
«El bolsonarismo construye una narrativa de que Brasil vive una crisis moral, que la izquierda representa una amenaza para la familia, la religión, la autoridad y las costumbres tradicionales. Entonces, algunas iglesias evangélicas, sobre todo determinados liderazgos conservadores, tienen un papel importante en la circulación de estas narrativas. Así como las redes sociales, los liderazgos evangélicos, sobre todo, tienen un papel en diseminar estas informaciones de que la izquierda es una amenaza para la familia y para la religión. No significa que todos los evangélicos voten de la misma manera, pero las comunidades religiosas pueden funcionar como redes de confianza, de pertenencia y también de orientación política. Y acá está un riesgo muy serio para la izquierda, porque son liderazgos que tienen una influencia muy fuerte en las personas».
Además,, Medeiros consideró que el encuentro entre Lula da Silva y Donald Trump representa un momento relevante en la recta final de la campaña electoral brasileña. Debido a las posiciones que ha expresado el presidente estadounidense.
«Bien, es un momento clave de la campaña y creo que este conversatorio de Lula con Donald Trump es positivo porque Trump ya manifestó su preferencia por Flávio Bolsonaro. Además, durante las negociaciones comerciales, el gobierno presentó exigencias que no se limitaban al comercio. Entre ellas, la demanda de que los llamados disidentes políticos pudieran participar en las elecciones, en una referencia a Jair Bolsonaro. También existe una dimensión militar con estos ataques crecientes del gobierno Trump. Entonces, esta preocupación también aumenta porque el gobierno Trump clasificó grandes organizaciones criminales brasileñas como grupos terroristas. Entonces, creo que va a ser positivo para Lula esta conversación. Sin embargo, hay que observar tres movimientos en las próximas semanas. Primero, si Lula consigue ampliar su apoyo entre los electores de menores ingresos y también transformar el reconocimiento de sus políticas sociales en votos. Y segundo, si Flávio consigue salir de su base más fiel, porque Flávio está solo en su base y no consigue un crecimiento en las encuestas».
Finalmente, identificó como factores a observar la capacidad de Lula para ampliar su respaldo entre electores de menores ingresos, el crecimiento de Flávio Bolsonaro fuera de su base más fiel, la abstención, los indecisos y la transferencia de votos de candidaturas menores.
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