En esta obra se explora la identidad de lo que es ser norteño a través de un personaje icónico del siglo XX.
Julián Vásquez
Radio Piporro y los nietos de don Eulalio es una obra de teatro que cuenta la historia de Víctor y Roberto, dos actores que dicen ser nietos de la leyenda norteña del cine de oro Eulalio González el Piporro.
A través de un podcast y varias cervezas encima, cuentan la vida y obra de “su abuelo”, quien para ellos creó todo lo que hace norteño a un norteño. Pero esta obra va más allá de la vida de Piporro, se centra en preguntarse qué es lo que hace a una persona parte de una comunidad, como dijo Victor Hernández, actor, director y dramaturgo de la puesta:
Yo quería hacer una obra como que hablara de mi identidad como de confrontar mi identidad. Un poco de esa idea metió una beca a creadores escénicos y empecé a escribir la obra y empecé a escribir como mucho en torno al personaje González el Piporro. Porque quería hacer justo a un personaje que hablara del norte y poco a poco me di cuenta como que había muchas preguntas de por qué yo había elegido ese personaje. Y las preguntas se relacionaban que tenía que ver con mi vida. Cómo saber si yo soy de Monterrey, pero como yo nací ahí quiénes fueron mis abuelos.
Este montaje aborda temas como el amor, la muerte como manera de olvido y la identidad cultural. A partir de uno de los personajes más populares y queridos del norte del país:
Porque todos los territorios donde uno crece, las geografías, los barrios, la comunidad donde uno nace, se desarrolla, inevitablemente definen la personalidad de uno. Yo tengo que hablar de norteñida, pero yo creo que más hablar de norteñida, yo creo que tiene que ver con el pedazo de tierra donde yo crecí. Y donde soy el tipo que soy ahora. La identidad es muy volátil, cambia y esta obra es eso.
La puesta en escena es parte de una trilogía de obras denominada Asuntos familiares, conformada por Pequeño fin del mundo en 2012 y Fermín Horacio en 2014. Los temas que aborda podrían sentirse serios, profundos por momentos, pero la comedia en Radio Piporro suaviza las situaciones, recordando que al final de cuentas, “el chiste” es reírse de uno mismo:
Cómo podemos reírnos de lo que somos y cómo podemos llegar a un lugar muy absurdo de lo que creemos que somos. En esas dos preguntas y poner un montón de chistes sobre esas preguntas. Pues nos llevaba a un lugar muy muy divertido. Y sobre todo, era hablar de un mal viaje de identidad. Que fuera divertido, que la gente viniera a ver algo que que no se relacionara con la densidad de un conflicto.
“Radio Piporro y los nietos de don Eulalio” se siente actual, ya sea por sus referencias a la cultura popular o por poner a discusión qué es lo que nos hace ser las personas que hoy somos. Se presenta de jueves a domingo hasta el 23 de julio en el teatro El Galeón “Abraham Oceransky” del Centro Cultural del Bosque.
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