El presidente Andrés Manuel López Obrador dio como un hecho que la Cámara de Diputados no aprobará la reforma electoral, por lo que insistió en que enviará una reforma de carácter legal.
Adriana Esthela Flores
El presidente Andrés Manuel López Obrador no tiene altas expectativas de que avance la reforma electoral en la Cámara de Diputados.
Por ello, insistió en que enviará un proyecto de modificaciones a leyes secundarias.
En su conferencia matutina, López Obrador recalcó que las bancadas de oposición se oponen al proyecto porque no quieren recortar el presupuesto para los partidos políticos y el INE.
Tampoco quieren eliminar 200 diputaciones ni que la ciudadanía elija a las y los consejeros y magistrados electorales.
“Eso no lo aceptan. Entonces, como no lo aceptan, pues vamos a presentar una ley que, sin infringir la Constitución, lo que establece la Constitución. Nos permita, de todas maneras, lograr ahorros para que no sea tan costoso como lo es el organizar las elecciones, y que en esa ley se prohíba. Pero de manera terminante, la compra del voto”.
López Obrador acusó que el rechazo a la iniciativa viene de una “élite fraudulenta de mapaches” que no solo impide la aprobación de la iniciativa, sino que ha engañado a la población, con el argumento de que se busca destruir al INE.
Esta versión, dijo, es una mentira extendida entre sus adversarios, incluido el sector académico, a quienes recomendó leer el proyecto de reforma “por honestidad y orgullo”.
“Les diría que me quedo con eso, porque fue una mentira de una desproporción que les debería de dar vergüenza. Pero no sólo a los publicistas, a los que echaron a andar esta campaña y la pagaron, sino a los que se lo creyeron, porque les zumba que saques una cartulina diciendo: ‘El INE no se toca’. ‘No vamos a permitir que se destruya al INE’. ‘No vamos a permitir que desaparezca el INE’”.
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