La lucha por la Independencia de México contó con la participación de jóvenes que desde distintos frentes, contribuyeron al movimiento.
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IMER Noticias
La lucha por la Independencia de México también contó con la participación de niñas, niños y jóvenes, quienes asumieron distintos roles dentro del movimiento insurgente, desde labores de apoyo hasta su incorporación a los campos de batalla.
En entrevista, Áurea Ávila Rojas, historiadora e investigadora del Instituto Nacional de Estudios Históricos de las Revoluciones de México (INEHRM), explicó que durante el movimiento independentista, participaron jóvenes.
Uno de los ejemplos es Leona Vicario, quien tenía 21 años cuando comenzó la lucha por la Independencia en 1810 y tuvo una participación activa en el movimiento insurgente.
Ávila Rojas también habló sobre la participación de menores de edad y recordó la creación de Los Emulantes, una compañía integrada por niños y jóvenes durante la lucha insurgente.
“Morelos creó la compañía Los Emulantes en 1812 y puso al frente a su hijo Juan Nepomuceno Almonte”, explicó.
De acuerdo con la historiadora, algunos de estos menores eran hijos de insurgentes y estuvieron expuestos a las consecuencias de la guerra, incluso a castigos y ejecuciones.
“Muchos de estos niños fueron hijos de insurgentes como Timoteo Rosales, que también fue hijo del zacatecano Víctor Rosales, a este niño lo fusilan en la plaza pública, también como escarmiento a los insurgentes”, señaló.
La investigadora agregó que los menores también fueron sometidos a procesos judiciales por parte de las autoridades. Entre los casos que mencionó está el de Bernardino Alquísiras, de origen indígena e hijo del líder insurgente Pedro Asensio Alquísiras.
“A él lo capturan en 1817 y le hacen un proceso judicial, o sea también los niños fueron objeto justo de estos procesos judiciales y debido a su edad deciden enviarlo a la Ciudad de México internado en el hospicio de pobres, que también tenía un área que funcionaba como una especie de cárcel”, explicó.
Ávila Rojas destacó que la guerra también afectó a quienes no participaron directamente en los combates. En particular, señaló que niñas y niños que vivían en la Ciudad de México enfrentaron un contexto marcado por el temor.
“Son estos niños que viven atravesados por la guerra, que muchos de ellos participan, pero también tenemos otros niños que por ejemplo principalmente los de la Ciudad de México, que en ese momento acá no llegó tampoco una batalla tan definitiva, entonces estos niños pues también se dice que vivían con miedo”, concluyó.
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