Mario Gerardo Cervantes Medina señaló que los estereotipos y la mirada adultocéntrica limitan las oportunidades de las juventudes en el ámbito laboral y social.
Escucha nuestra conversación con Mario Gerardo Cervantes Medina sobre el edadismo y las barreras que enfrentan las juventudes en el mundo laboral.
IMER Noticias
El edadismo continúa siendo una forma de discriminación que limita la incorporación de las y los jóvenes al mundo laboral. Se basa en estereotipos que los presentan como personas inmaduras, irresponsables o sin la experiencia necesaria para asumir responsabilidades, señaló Mario Gerardo Cervantes Medina, presidente de la Red Internacional de Investigadoras e Investigadores en Estudios sobre la Juventud, en entrevista con IMER Noticias.
El también profesor investigador del Departamento de Estudios Jurídicos del Centro Universitario de Ciencias Sociales y Humanidades explicó que estas ideas forman parte de una mirada adultocéntrica. Esta perspectiva termina restringiendo las oportunidades de las juventudes.
Señaló que, bajo esta visión, se considera que las personas jóvenes no tienen la capacidad suficiente para tomar decisiones o participar en espacios donde se requiere responsabilidad.
El estereotipo genera exclusión
“El estereotipo genera exclusión y posteriormente la exclusión es utilizada para justificar el estereotipo. Es decir, nosotros mismos como sociedad nos inventamos esta falacia precisamente apoyados en el estereotipo y obviamente excluimos a los jóvenes y después la misma exclusión nos permite justificar el estereotipo”, afirmó.
El especialista destacó que esta situación resulta contradictoria. Mientras se cuestiona la preparación de las nuevas generaciones, existen jóvenes con conocimientos y capacidades que incluso pueden superar los de generaciones anteriores.
En particular, señaló las habilidades digitales de la generación Z, a la que consideró especialmente familiarizada con las nuevas tecnologías, internet y herramientas como la inteligencia artificial.
“Podemos observar precisamente que la generación Z, que son chicos que van apenas incorporándose al mundo laboral, pues tienen dos horas más de vuelo que yo, por ejemplo, en tecnologías. Son nativos digitales totales”, dijo.
Existen muchos prejuicios basados en la edad.
— Naciones Unidas (@ONU_es) October 1, 2025
El edadismo es una actitud discriminatoria que afecta el bienestar de las personas mayores.
Más de la @WHO para combatir el edadismo: https://t.co/IdeSevtFIc pic.twitter.com/rXqEiQwI57
Mayor participación de las juventudes
Para Cervantes Medina, combatir el edadismo requiere cambios en las políticas públicas y en los espacios donde se toman decisiones.
Consideró que las juventudes suelen ser tomadas en cuenta de manera limitada. Además, cuestionó que su participación no tenga el mismo peso que la de otros grupos de edad.
“Tenemos que entender que la edad no debería determinar cuánto vale una voz ni cuánto merece ser escuchada”, afirmó.
El investigador sostuvo que superar esta problemática implica dejar de convertir las diferencias entre generaciones en jerarquías que resten legitimidad a las personas jóvenes.
Por ello, planteó reconocerlas como sujetos sociales con capacidad de agencia y ampliar su participación en ámbitos como el laboral, político, educativo y comunitario.
Edadismo y justicia social
Finalmente, Cervantes Medina señaló que el edadismo contra la juventud debe entenderse como una cuestión relacionada con los derechos de ciudadanía y la justicia social.
Para ello, consideró necesario visibilizar esta forma de desigualdad y reconocer que las juventudes cuentan con conocimiento y capacidad para participar en las decisiones que les afectan
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