EU sanciona sectores clave de Cuba; ONU alerta sobre “hambruna energética” y deterioro de servicios esenciales.
Karen Tlali
El gobierno de Estados Unidos anunció nuevas sanciones contra Cuba dirigidas al sector militar, financiero y energético de la isla, en una nueva escalada de presión impulsada por la administración del presidente Donald Trump.
El secretario de Estado, Marco Rubio, informó que las medidas buscan afectar las fuentes de financiamiento del gobierno cubano y reforzar la seguridad nacional estadounidense. Entre las entidades sancionadas se encuentra GAESA, uno de los conglomerados económicos más importantes de Cuba y estrechamente vinculado a las Fuerzas Armadas Revolucionarias.
A la lista se sumó Moa Nickel S.A., empresa vinculada a la explotación minera y metalúrgica en la isla. Washington sostiene que estas compañías generan recursos para el gobierno cubano y forman parte de la estructura económica estatal.
Las nuevas restricciones derivan de una orden ejecutiva emitida el 1 de mayo de 2026 por la Casa Blanca, que endureció el bloqueo económico y estableció sanciones contra países y empresas que suministren petróleo a Cuba. La medida contempla aranceles adicionales a importaciones provenientes de naciones que mantengan operaciones energéticas con la isla.
Impacto económico en Cuba
Mientras Washington sostiene que las sanciones buscan presionar al gobierno cubano por temas relacionados con derechos humanos y seguridad regional, especialistas de la Organización de las Naciones Unidas advirtieron sobre las consecuencias humanitarias que enfrenta la población cubana debido al bloqueo energético.
Expertos de la ONU señalaron que la escasez de combustible ya afecta servicios esenciales en toda la isla, incluyendo hospitales, transporte, escuelas y acceso al agua potable. Según los informes citados por el organismo internacional, el sistema de salud cubano acumula más de 96 mil cirugías pendientes, incluidas alrededor de 11 mil para menores de edad.
“Esta medida ha empeorado drásticamente la escasez de combustible en toda la isla, llevando a los servicios esenciales al límite”, advirtieron los especialistas, quienes calificaron la situación como una “hambruna energética”.
También alertaron que el bloqueo vulnera derechos fundamentales relacionados con alimentación, salud, educación y desarrollo, además de agravar la crisis económica que atraviesa Cuba, considerada una de las más severas en décadas.
Respuesta del gobierno cubano
Actualmente, la isla enfrenta desabasto de alimentos, medicinas y combustible, constantes apagones eléctricos y deterioro de servicios públicos, en medio de una fuerte contracción económica y migración masiva.
En respuesta a las nuevas medidas, el Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba condenó las sanciones y acusó a Estados Unidos de impulsar una “agresión económica despiadada” contra el pueblo cubano.
A través de un comunicado oficial, la cancillería cubana aseguró que las restricciones buscan “rendir por hambre y desesperación” a la población y denunciaron que Washington pretende aislar a Cuba del sistema económico y financiero internacional.
“El bloqueo petrolero impuesto desde enero paralizó las exportaciones de combustibles al país y profundizó las dificultades de la economía nacional”.
La administración cubana también acusó a Estados Unidos de violar el Derecho Internacional mediante sanciones extraterritoriales dirigidas contra empresas y bancos extranjeros que mantengan relaciones comerciales con la isla.
En medio de la creciente tensión diplomática, Cuba reiteró que continuará denunciando el bloqueo en foros internacionales y llamó a la comunidad internacional a rechazar las nuevas medidas impulsadas por Washington.
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