Especialista destaca que el zooplancton es vital en cadenas tróficas y herramienta clave para evaluar la salud de ecosistemas acuáticos.
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Karen Tlali
En entrevista para Entrelíneas con Adriana Esthela Flores conversamos con Manuel Elías Gutiérrez sobre la importancia del zooplancton en los ecosistemas acuáticos y los avances en su estudio en México.
El especialista del El Colegio de la Frontera Sur, unidad Chetumal, explicó que estos organismos, aunque casi invisibles, sostienen la vida en el agua.
“El zooplancton es importante a nivel global, porque tres cuartas partes de nuestro planeta están cubiertas por agua y toda la vida que hay en los océanos, mares y agua dulce depende de él como la parte intermedia en la transferencia de energía”.
Durante la conversación, detalló que su estudio implica grandes retos debido a su tamaño microscópico y a la enorme diversidad de especies que lo conforman, especialmente en ecosistemas de agua dulce donde aún existen vacíos de investigación.
“El zooplancton, en la mayoría de los ecosistemas acuáticos, es muy pequeño. En el mar puede alcanzar apenas unos cuantos milímetros, lo que para quienes trabajamos en agua dulce resulta relativamente grande. En ambientes de agua dulce, la mayoría de los organismos mide alrededor de un milímetro, y muchos son incluso mucho más pequeños. Esto implica el reto de estudiar seres diminutos, pero extremadamente abundantes, de los cuales depende la vida en lagos, lagunas, cenotes e incluso en ríos cuando la corriente es débil. El zooplancton se caracteriza precisamente por eso: cuando hay corrientes fuertes, es arrastrado por el agua, de ahí su nombre».
El investigador subrayó que estos organismos cumplen una función clave en las cadenas tróficas, al conectar a los productores primarios con el resto de los seres vivos, lo que los convierte en indispensables para la estabilidad de los ecosistemas.
“Sin el zooplancton todo lo demás se muere, definitivamente, (…) es el eslabón fundamental en todas las tramas tróficas, es también un indicador muy poderoso de la calidad del agua en cualquier ecosistema acuático, especialmente en aguas dulces, aunque también cumple esta función en ambientes marinos”.
El especialista también resaltó el uso de herramientas como el análisis de ADN para estudiar estos organismos, lo que permite monitorear ecosistemas sin alterar su equilibrio y detectar transformaciones como las ocurridas en la laguna de Bacalar tras fenómenos naturales.
Al cierre, hizo un llamado a valorar y proteger los cuerpos de agua, al recordar que su conservación depende también de acciones cotidianas.
“Los cuerpos de agua dulce son sumamente frágiles (…) si todos contribuimos a su cuidado, podremos mantener el equilibrio de estos ecosistemas”.
Así, el zooplancton se confirma como una pieza clave, silenciosa pero indispensable, en la comprensión y preservación de la vida acuática.
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