A siete años de su instalación La Antimonumenta, frente al Palacio de Bellas Artes, exige justicia para las mujeres víctimas de violencia.
Guadalupe Franco
La Antimonumenta fue instalada hace siete años frente al Palacio de Bellas Artes en la Ciudad de México. Es una alerta visual urbana y de exigencia política, que recuerda la deuda histórica del Estado Mexicano con las mujeres víctimas de violencia.
La escultura de metal de color morado representa a una mujer con el puño en alto. Además, visibiliza la lucha de los colectivos feministas, recuerda Ana Yeli Pérez, asesora jurídica del Observatorio Ciudadano Nacional del Feminicidio.
Erigida sobre Avenida Juárez, La Antimonumenta llama a la población nacional y a visitantes extranjeros a conocer la historia de México. Asimismo, invita a no dejar que desaparezcan los nombres de ellas, las ausentes, afirma Ana Yeli Pérez.
La Antimonumenta inspiró la instalación de otros similares en todo el país
Instalada por colectivos y madres de víctimas de feminicidio y desaparición forzada, La Antimonumenta en la Ciudad de México fue la primera escultura en su tipo e inspiró antimonumentos similares en todo el país.
Con una altura de 3.8 metros, la escultura es un lugar que reivindica los movimientos feministas y la apropiación del espacio, explicó Ana Yeli Pérez.
El domingo 8 de marzo de 2019, en la marcha del Día Internacional de la Mujer, un contingente de activistas instaló La Antimonumenta frente al Palacio de Bellas Artes.
Un año antes, habría iniciado el análisis y la creación de la escultura, que fue financiada por cada una de las madres, hermanas, familiares, artistas, así como colectivos.
Hoy, La Antimonumenta, que se erige, en una de las avenidas más transitadas y de mayor bullicio en la ciudad, sigue gritando un alto a la violencia feminicida y de la desaparición de mujeres. Asimismo, demanda justicia para los casos que siguen en la impunidad.
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