En entrevista, la Dra. Camelia Nicoleta Tigau analiza el impacto político y social de los hechos violentos en Minneapolis y el apoyo a migrantes.
Escucha nuestra conversación con la Dra. Camelia Nicoleta Tigau, investigadora del Centro de Investigaciones sobre América del Norte de la UNAM, con la producción de José Luis Plascencia.
IMER Noticias
Estados Unidos atraviesa una de sus crisis sociales más delicadas de los últimos años luego de que un agente del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) disparara contra una ciudadana estadounidense que intentaba alejarse del sitio donde se realizaba una redada contra personas migrantes.
Esto ocurrió en Minneapolis, a aproximadamente un kilómetro y medio del lugar donde en 2020 fue asesinado George Floyd a manos de policías, lo que detonó una ola de protestas contra la brutalidad policial en el país. La nueva agresión ha reavivado las movilizaciones sociales y las críticas sobre el uso excesivo de la fuerza por parte de las agencias de seguridad.
En entrevista para El Acento con Alberto Nájar, la Dra. Camelia Nicoleta Tigau, investigadora del Centro de Investigaciones sobre América del Norte de la UNAM, explica la situación de Estados Unidos y la protección hacia los agentes del ICE tras agresión.
Al respecto, la investigadora mencionó la estrategia antimigratoria que se desplegó en el estado de Minnesota.
“Efectivamente, se ha planteado que este sea un parteaguas. Lo que pasó es que se desplegaron 2 mil oficiales para deportar somalíes. Un poco de contexto: son entre 80 mil y 100 mil somalíes que viven en Minnesota.
Digo, no es una población muy grande en porcentaje, a lo mejor menos del 1 por ciento, y esto será capaz de cambiar la estrategia de Donald Trump”.
La especialista advirtió que este despliegue forma parte de una estrategia planeada desde hace tiempo y difícilmente se revertirá con un solo episodio de violencia.
“Esto será capaz de cambiar la estrategia de Donald Trump. Realmente no creo que sea posible, no creo que eso vaya a conducir a una mayor reacción de la población estadounidense”.
Más arrestos en ciudades santuario
Tigau explicó que desde el año pasado el gobierno estadounidense ha invertido recursos millonarios en el fortalecimiento del sistema de detención migratoria, lo que ha convertido la política de deportaciones en una industria carcelaria.
“Desde el año pasado se desplegó una fuerza de dinero, de mayores cárceles, mayor número de cárceles, construcción de nuevos albergues para detener y deportar a migrantes. Esto es una gran industria, cuesta al menos 160 dólares al día detener a cada uno de estos migrantes”.
Desatacó que el aumento de redadas en ciudades santuario como Los Ángeles y Chicago ya estaba contemplado dentro del plan gubernamental.
“Hay efectivamente más agentes en ciudades santuario como Los Ángeles, Chicago, hay más redadas, más arrestos callejeros, esto era parte del plan”.
La investigadora agregó que el presupuesto destinado a estas medidas asciende a cifras históricas.
“Son alrededor de 20 mil millones de dólares planeados. Decidieron aumentar con 100 mil camas más, así que hay camas para detener a más migrantes”.
Nuevas restricciones migratorias y criminalización del apoyo
La especialista recordó que, además del endurecimiento de las redadas, el gobierno estadounidense ha ampliado la lista de países con restricciones de ingreso parcial o total.
“Recordemos que hay nuevos países prohibidos que tienen prohibida la entrada a Estados Unidos parcial o total”.
Dentro de los nuevos países se encuentran:
- Angola
- Antigua y Barbuda
- Somalia
- Sudán del Sur
- Siria
Tigau aclaró que muchas de las personas afectadas son solicitantes de asilo, y alertó sobre la creciente criminalización del apoyo a migrantes.
“Se criminaliza todavía más las acciones en apoyo de los migrantes, se criminalizan las personas que apoyan a los y las migrantes y entonces por eso se interpreta como un acto de terrorismo”.
Más violencia y detenciones en EU
Aunque reconoció que el caso podría detonar una mayor movilización social, la investigadora consideró que no hay un cambio inmediato en la política migratoria, aun si la popularidad del presidente se ve afectada.
“Puede haber un descenso de la popularidad del presidente, pero a pesar de esa desaprobación, finalmente no creo que haya un cambio de política como quisiéramos que fuera”.
No obstante, destacó que el impacto económico podría convertirse en un factor clave a largo plazo.
“Estados Unidos tiene una escasez de puestos de trabajo de siete millones y estos migrantes se convierten en una fuerza laboral que en algún momento la gente va a resentir”.
Tigau subrayó que el fortalecimiento de los ciudadanos y el respaldo de las ciudades santuario podrían funcionar como contrapeso frente a las políticas federales.
“Puede ser un parteaguas en términos de movilización civil y mayor toma de conciencia. No será a corto plazo, pero no es menor”.
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