Una serie de artículos publicados por la revista académica The Lancet señalan que el 66 por ciento de las muertes en el mundo están relacionadas las prácticas que utilizan las empresas de estos sectores.
Guadalupe Franco
En el mundo, dos de cada tres muertes son generadas por las industrias del tabaco, el alcohol, los alimentos ultraprocesados y los combustibles fósiles.
Así lo advirtió la doctora Anna Guilmore, durante la presentación de una serie de tres artículos publicados por la revista académica The Lancet denominado: «Determinantes Comerciales de la Salud«.
“Estos cuatro productos han causado entre 19 y 33 millones de muertes año con año. Es decir, entre dos tercios de todas las muertes mundiales y han aumentado, la escala del daño comercial y el costo es enorme”.
La serie de artículos publicados, también advierte que las empresas transnacionales utilizan al menos siete prácticas para influir en los determinantes comerciales de la salud en los países.
Por ejemplo, prácticas financieras, científicas y de marketing que aumentan el daño ambiental y la salud, así como las desigualdades, explicó la doctora Anna Guilmore.
“Pero, estas políticas no están siendo implementadas. De hecho, este documento muestra que estamos yendo hacia atrás en términos de políticas. Esto sucede porque los gobiernos no creen en la reglamentación o han sido cooptados por intereses corporativos”.
Ante este panorama, Paula Jonhs, ACT de Promoción de la Salud, urgió a los gobiernos a anteponer el interés de la población por encima de los intereses privados de las empresas transnacionales.
Esto, al advertir que las empresas, así como algunas asociaciones civiles cabildean e interfieren en las políticas públicas para eludir y bloquear iniciativas de salud pública.
“He estado participando en una negociación de un tratado internacional para el control del plástico y quienes han dominado los debates son la industria petroquímica, si no se acaba el conflicto de intereses no se va a avanzar mucho”.
Por último, las académicas resaltaron la importancia de que los Estados asuman su responsabilidad en materia de violaciones a los derechos humanos por permitir el ingreso de productos y empresas.
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