Para analistas políticos, el PRI es el partido que tiene la última palabra en el bloque Va Por México para decidir si compite con PAN y PRD por el estado en 2023.
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Aura Garcia
Apenas terminaron las elecciones de junio pasado, los dirigentes del PRI, PAN y PRD anunciaron que la alianza opositora repetiría la fórmula para competir por gubernaturas del Estado de México y Coahuila en 2023.
La coalición era un hecho, pero en días recientes la situación cambió. En en actos separados, los dirigentes nacionales del PAN y del PRD presentaron sus apuestas para gobernar el Estado de México, una entidad que ha sido bastión del PRI por 90 años.
Sin embargo, dejaron abierta la puerta para competir en conjunto. Estas son las palabras de Marko Cortés, presidente del PAN, y Jesús Zambrano, dirigente del PRD.
“En base a las reglas que acordemos los partidos coaligados, será que definamos si vamos a ir juntos o no en un estado o en los dos rumbo al proceso electoral 2023. Dejando claro que Acción Nacional trae buenas propuestas que siempre han mostrado la capacidad de gobernar y de ganar. Es el caso de Coahuila y es el caso del Estado de México, en donde tenemos cómo ir a competir hasta apostar por nosotros mismos”.
“Los dirigentes estatales y nacionales del PRD anunciamos al Coordinador Estatal para la Construcción de la agenda social demócrata con miras a las elecciones del próximo año y que será en la persona del diputado Omar Otega Álvarez y que será enlace, según lo acordamos con las distintas organizaciones”.
PRI manda en la alianza
Pese a que el PAN y el PRD “se adelantaron”, analistas políticos consideran que el PRI es el partido que lleva el mando de la alianza y el único capaz de condicionarla.
Para Juan Pablo Navarrete, especialista en elecciones y democracia, los perredistas tienen mayor peso en el trío que el PAN, debido a que alguna vez tuvo un bastión sólido en la entidad.
«En la elección anterior el PAN obtuvo más 11.27 por ciento, es decir ese es el margen de la elección anterior a Gobernador; es más, el PRD aporta más a la coalición en términos históricos porque por ejemplo Juan Zepeda, el candidato del PRD, en 2017 obtuvo el 17.84 por ciento. Es más, la presencia del PRD es mucho más fuerte que la del PAN”.
El especialista asegura que, en caso de que hubiera resistencia de Acción Nacional para competir en conjunto, eso abonaría a que Morena, de la mano de Delfina Gómez, pueda ganar la elección más fácil.
Historia y bases
La historia del tricolor y de la entidad más poblada del país no pueden disociarse de la noche a la mañana y los números aún lo confirman.
En 2017, el PRI perdió 57 municipios frente a Morena de los 125 que hay en total. Sin embargo, cuatro años después, lo superó al obtener 51 demarcaciones contra las 28 que alcanzó el partido guinda, la mitad de lo que tenía.
En pocas palabras, podemos decir que el tricolor volvió al ruedo. Hoy gobierna la mayoría de los municipios mexiquenses, aunque no los más poblados: Ecatepec y Nezahualcóyotl.
Con este panorama, el PRI no estaría dispuesto a competir con un candidato o candidata que no sea de sus filas. Así lo asegura el académico de la Universidad de la Ciénega del Estado de Michoacán.
“Es el Estado de México, es la cuna del PRI. Es el espacio político y simbólico del Grupo Atlacomulco con toda la estela de gobernadores mexiquenses que salieron de ahí a presidentes de la República. Entonces en caso de una coalición PAN, PRI, PRD, yo creo que el único escenario posible es que el candidato sea alguien del PRI».
«Yo no veo al PRI en una alianza cediendo el espacio para que Acción Nacional o el sol azteca accedan a la candidatura. Yo creo que si el PAN insistiera en que el candidato sea de ellos, el PRI optaría por competir solo”.
Además, el propio dirigente estatal del PRI, Eric Sevilla, aclaró que a su partido las encuestas no le marcan los tiempos.
En el corto plazo, Juan Pablo Navarrete no ve que la alianza termine. Pero, los recientes anuncios de una estrategia sólo simulan fortaleza, a sabiendas de que no la tienen.
«En ese escenario de decir nosotros somos lo suficientemente fuertes y de nuestro partido tendría que emanar el candidato es un escenario equivocado. En el Estado de México no puede ser así. La correlación de fuerzas, en términos de votos y de historia no le favorecen al PAN. El PRI sigue teniendo batuta. Tanto para decir ‘si vamos en coalición vamos con mi candidato’ o ‘yo solo puedo tener la fuerza para competir en solitario'».
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