En la sección de críticos, Lázaro Azar analiza el caso del director de orquesta Enrique Bátiz y reclama un proceso claro sobre las acusaciones que en él recaen.
En la sección de críticos, Lázaro Azar analiza el caso del director de orquesta Enrique Bátiz y reclama un proceso claro sobre las acusaciones que en él recaen.
Excelente comentario , muy atinado debemos como mujeres pensar !
Buscaba sus 5 minutos de fama!
Una verguenza el mtro
Batiz tratando mal a sus musicos que persona tan baja y corriente. Me da igual si lo de esta mujer fue o no verdad hay videos de usted y usted no es una buena persona yo doy clases en una secundaria y a veces pierdo la paciencia pero me aguanto y me pongan lo que sea yo enseño porque esa es mi labor pero nunca agredo todos merecen respeto. Y tengo doctorado en musica por cierto. Usted no se merece nada ya solto todo y solo a los sumisos les gusta usted como persona.
Totalmente de acuerdo con Mara.
Por qué se ha dado tanta cobertura a esta acusación de violación, independientemente de que sea verdad o no y, nunca, en 46 años, se han tomado cartas en el asunto de otra violación que también es muy grave, la violación de los derechos humanos, que, además, ha sido ininterrumpida durante estas más de cuatro décadas? Es la violación de los derechos humanos de esos excelentes músicos que forman la Orquesta Sinfónica del Estado de México. Se dice que con él han alcanzado un nivel de excelencia, si bién, esto es cierto; ha sido con él, mas no por él, sino más bién a pesar de él, ya que, tiene que recurrir al maltrato sistemático, a las vejaciones y a la violación de los derechos humanos de sus pobres músicos a falta de capacidad para dirigir, pues, en la mayoría de las veces, los errores que ocurren en la orquesta durante los ensayos son propiciados por su mala dirección. Cuando adquirió el desmedido poder que tiene, ya no se tomó la molestia de aprender a dirigir, se conformó con el poder que adquirió, utilizándolo para lograr resultados musicales a base de esos maltratos. Si, cuando toca el piano, también pudiera obtener resultados a base de gritos y groserías, también sería un «gran pianista» reconocido internacionalmente, así como está reconocido como «gran director». Este señor habla constantemente de la excelencia y, yo me pregunto, por qué no comienza por exigírsela así mismo? Su capacidad para dirigir ni siquiera es mediocre, es casi nula. Y pocas veces se señala que Bátiz siempre fue el peor músico de su orquesta, en su papel de director.
Por estas y muchas más razones, que este espacio no alcanza para enumerar, se puede afirmar, aunque el enorme aparato publicitario que lo ha inflado lo siga apoyando, que Enrique Bátiz es un cacique de la música.
Terrible. Terrible por Lázaro Azar. Terrible por la Dra Weber. Terrible la defensa personal y subjetiva que hacen de Bátiz. Si bien apelan a no dar por culpable sin el debido proceso, se muerden la lengua al darlo por inocente. Terriblemente irresponsable por el alcance y poder de sus juicios que sirven para que la gente dé por concluido el caso. Ni culpable ni inocente. Que se haga la investigación obligatoria. Y que sus amigos se guarden sus palabras.
Yo no siento ningún aprecio particular por el maestro Bátiz. He visto los videos en YouTube de como trataba a su orquesta ocasionalmente, presencié muchos conciertos donde públicamente adulaba a la belleza femenina y sí, personalmente creo que parecía un libidinoso. En particular, tampoco me gustaba su manera de dirigir, aunque su ingenio cuando hablaba con el público muchas veces sí me hizo reír.
Sin embargo, debo decir que el señor es una institución. Tal vez arrogante y pícaro, tal vez inflado como dicen los demás. No dudo que le cayera mal a la mitad del público y a casi toda la orquesta.
Pero no confundamos. No permitamos que cualquier persona de México o del mundo pueda derribar la carrera de una persona por un triste tuit. Es reprobable. Eduquémonos para denunciar en su momento, que para las leyes de nuestro país me parece haber leído que el plazo es de todo un año para hacerlo; o bien, de no hacerlo, suponer que hubo consentimiento. Punto.
Cinco años después ya parece un acto ridículo, ¿qué tal suenan veintidós? ¿O cuántos años después les parece que son suficientes a quienes lo encuentran culpable?
Sentiría mucha compasión por alguien que desconociera por completo el sistema de justicia, como por ejemplo de una jovencita de un ranchito remoto, pero no de una violinista sueca que pudo permitirse con la mano en la cintura la asesoría de un abogado mexicano.
Desconozco los motivos por los que quiso llamar la atención la señorita a estas alturas, pero son irrelevantes, estaríamos desviando la atención del problema principal, la calumnia por un delito que ella jamás denunció (por el motivo que sea).
Al igual que otras personas, mi punto de vista inicial fue de desprecio hacia Bátiz. Un acto tan reprobable no merece la solidaridad de nadie. Pero tras usar tantito mi cabecita pude ver lo absurdo que esto suena. La imagen pública del maestro Bátiz no volverá a ser la misma y todo por el afán de sacar noticias polémicas virales, disculpen mi expresión, pero qué poca madre.
Para finalizar sólo quiero invitar a la población, tanto femenina como masculina, a que denuncien las agresiones sexuales durante la semana de lo ocurrido. O si gustan, unos meses después, pero no veintidós años más tarde.