Con la carne como tema recurrente, el pintor estadunidense Mark Ryden se basa en elementos como la perversión y la inocencia, para provocar curiosidad en el espectador, comentan en la sección de críticos las fotógrafas Dulce Pinzón y Mariana Mier.
Con la carne como tema recurrente, el pintor estadunidense Mark Ryden se basa en elementos como la perversión y la inocencia, para provocar curiosidad en el espectador, comentan en la sección de críticos las fotógrafas Dulce Pinzón y Mariana Mier.