siento emocion al estar escribiendo estas lineas, ya que he escuchado su programa desde que se cambio de horario, y para serle sincero fue lo mejor, ya que en otro horario no puedo escuchar el radio, me gusta su programa y siempre lo escucho en mi usb miestras regreso a su casa despues de trabajar y en el microbus.
me gusta mucho su programa y espero que dios le de mucha vida para que pueda dar luz a todos esa dudas que tenemos y que solo usted nos » explica «…
saludos señor Ganem y sepa que yo soy uno mas de los muchos admiradores que tiene.
gracias
Estimado señor:
le hago llegar un artículo de mi autoría sobre las predicciones mayas del 2012, en lo que podemos denominar representa la edad dorada de la información chatarra.
2012: las Profecías mayas
y la información chatarra.*
Por Juan Carlos García.
Si los mayas fueron tan pasmosamente proféticos de vislumbrar
el fin del mundo para el 2012, con hasta 12 siglos de anticipación,
una aproximación visionaria 900 años superior a la de Nostradamus,
¿Cómo es posible que no fueran capaces de anticipar
que a la vuelta de la esquina histórica del 1500
los esperaba el fin de su propia civilización?
Los mayas descubrieron hace 1200 años que el sistema solar se movía, que se desplaza en relación a la galaxia a la que pertenece con exquisita precisión matemática, y cuyos movimientos responden a ciclos muy prolongados. Los mayas manejaban varios calendarios, el calendario de Cuenta Larga dura 5,125,366 años. Comenzó el 13 de agosto del 3114 antes de Cristo y termina el 22 de diciembre del 2012, o sea, dentro de poco más de 3 años. Como la fecha está muy cercana, las leyendas urbanas sobre el fin del mundo han proliferado, literalmente, una epidemia que ha contaminado a la Internet y que Hollywood se encargó de insertar en su cine favorito.
Los mayas realizaron muchas predicciones, porque conocían con asombrosa exactitud el ciclo de los eclipses, el período sinódico de la Luna, de Venus y del Sol. Es un hecho que el 23 de diciembre del 2012 comenzará un nuevo ciclo en toda la galaxia, pero ninguna profecía catastrofista fue contemplada, ni profetizada, ni escrita por esa civilización. Las supuestas 7 profecías mayas son un aporte nuestro a nuestro pavores sempiternos, pero jamás los mayas, en un claro intento de la sociedad contemporánea por llenar un vacío interior. La primera profecía dice que el Sol recibirá un rayo sincronizador y depurador del centro de la galaxia. La segunda sentencia que las transformaciones físicas del Sol afectarán a los seres humanos. La tercera proclama el aumento de la temperatura de la Tierra, con desequilibrios geológicos y climáticos muy peligrosos. La cuarta esgrime el derretimiento de los polos, debido a una poderosa ola de calor. La quinta concluye que si no sintonizamos con los ritmos de la naturaleza ella se deshará de nosotros. La sexta profecía preconiza la aproximación de un cometa que traerá transformaciones muy bruscas, catastrofistas cuasi terminales, en nuestro planeta.
Finalmente, la séptima profecía habla de una nueva era de luz y sabiduría, o sea, el típico final feliz, muy al estilo de nuestra cultura, nada que ver con los mayas. Ellos, los mayas, quiero dejar este punto bien claro, hablan de transiciones no de exterminios. Es más, los estudiosos de los códices mayas no se han puesto de acuerdo ni con la fecha del fin y comienzo de los ciclos, ya que existen muchas interpretaciones al respecto.
Mientras tanto, las visiones apocalípticas siguen aumentando. Pero el hecho veraz es que nuestro Sol es una estrella muy estable. El Sol está cataloga como una estrella de la secuencia principal, con al menos otros 6 mil millones de años de vida por delante.
Las estrellas del rango de la secuencia principal son de largo aliento y de estabilidad magmática por encima de los millardos. Son verdaderos ejemplos de comportamiento ecuánime, por decirlo de esta forma. Es cierto que el pasado reciente se han observado grandes llamaradas despedidas por el Sol, pero lo cierto es que todavía estamos aquí. También es cierto que la Astronomía aún le falta mucho conocimiento sobre las llamaradas solares, pero a la Astrología parece que le sobran, porque se la pasan arrojando al respecto toda clase de conclusiones destempladas a diestra y siniestra.
Es importante en este punto no confundir Astronomía con Astrología. La primera es una ciencia. La segunda no. La primera es matemáticamente comprobable, la segunda está sujeta a la fantasía de quien la manipula a su antojo. La primera nos ha llevado a la comprensión del complejo tejido del espacio-tiempo. La segunda nos ha llevado a divertirnos leyendo el anodino horóscopo diario. La primera, tiene exponentes de talla universal, verdaderas catedrales de la ciencia contemporánea, como Isaac Asimov Carl Sagan, Arthur C. Clark o Sthepen Howking. La segunda tiene gráciles y fantasiosos mercderes mediáticos como Walter Mercado o Bismarck Morales.
Los apocalípticos mediáticos y la meca del cine en Hollywood hablan de la total inversión del campo magnético de la Tierra, cambio brutal de su eje axial, la desintegración de la capa de ozono y otros delirios por el estilo. El hecho concreto es que nos vamos a alinear con el ecuador galáctico, que es un plano de nuestra Vía Láctea donde pasan millones de estrellas y el mismo gran agujero negro que está en el centro de la Vía Láctea. Eso es real, sujeto a futuras mediciones para comprobar su exactitud. Otro evento real es que el sistema solar se acercará a Las Pléyades coincidiendo con un eclipse anular y un eclipse total de Sol. La última vez que esto sucedió fue hace 10 mil años. Igualmente la Tierra se alineará con la estrella Sirio, cosa que no ha ocurrido en 10 millones de años.
Finalmente, pero no por ello menos importante, se producirá una alineación perfecta entre los planetas del sistema como nunca se ha visto. Estos son los hechos, de allí en adelante, todo el resto pertenece, repito, al reino de la especulación. Y ojo: no todos estos eventos están del todo avalados por la comunidad astronómica internacional. Algunos están en fase de estudio experimental. Así que no se deje confundir, ese sería mi mejor consejo, pero como quiera esté muy atento a todo lo que se dirá de aquí al 2012.
* El autor es astrónomo graduado en Cambridge University, England, 1982. Como mexicano al fin, conoce desde muy joven el libro del Chilam Balam de Chumayel, la llamada Biblia de los mayas, libro que jamás sentencia un posible exterminio humano al nivel de la especie.
estimado y fino doctor
Ganem me es para mi muy grato saber de usted y me gustaria que organizara otra vez esas maravillosas conferencias acerca de la divulgacion de la ciencia yo me olvide de sus programa porque desaprecio de la frecuencia en la que estaba a ls 8.30 de la noche cuando lo escuchaba en la radio porfavor digame donde lo puedo escuchar ya que me gusta mucho la ciencia mil gracias
hola
buen dia Sr.
siento emocion al estar escribiendo estas lineas, ya que he escuchado su programa desde que se cambio de horario, y para serle sincero fue lo mejor, ya que en otro horario no puedo escuchar el radio, me gusta su programa y siempre lo escucho en mi usb miestras regreso a su casa despues de trabajar y en el microbus.
me gusta mucho su programa y espero que dios le de mucha vida para que pueda dar luz a todos esa dudas que tenemos y que solo usted nos » explica «…
saludos señor Ganem y sepa que yo soy uno mas de los muchos admiradores que tiene.
gracias
Estimado señor:
le hago llegar un artículo de mi autoría sobre las predicciones mayas del 2012, en lo que podemos denominar representa la edad dorada de la información chatarra.
2012: las Profecías mayas
y la información chatarra.*
Por Juan Carlos García.
Si los mayas fueron tan pasmosamente proféticos de vislumbrar
el fin del mundo para el 2012, con hasta 12 siglos de anticipación,
una aproximación visionaria 900 años superior a la de Nostradamus,
¿Cómo es posible que no fueran capaces de anticipar
que a la vuelta de la esquina histórica del 1500
los esperaba el fin de su propia civilización?
Los mayas descubrieron hace 1200 años que el sistema solar se movía, que se desplaza en relación a la galaxia a la que pertenece con exquisita precisión matemática, y cuyos movimientos responden a ciclos muy prolongados. Los mayas manejaban varios calendarios, el calendario de Cuenta Larga dura 5,125,366 años. Comenzó el 13 de agosto del 3114 antes de Cristo y termina el 22 de diciembre del 2012, o sea, dentro de poco más de 3 años. Como la fecha está muy cercana, las leyendas urbanas sobre el fin del mundo han proliferado, literalmente, una epidemia que ha contaminado a la Internet y que Hollywood se encargó de insertar en su cine favorito.
Los mayas realizaron muchas predicciones, porque conocían con asombrosa exactitud el ciclo de los eclipses, el período sinódico de la Luna, de Venus y del Sol. Es un hecho que el 23 de diciembre del 2012 comenzará un nuevo ciclo en toda la galaxia, pero ninguna profecía catastrofista fue contemplada, ni profetizada, ni escrita por esa civilización. Las supuestas 7 profecías mayas son un aporte nuestro a nuestro pavores sempiternos, pero jamás los mayas, en un claro intento de la sociedad contemporánea por llenar un vacío interior. La primera profecía dice que el Sol recibirá un rayo sincronizador y depurador del centro de la galaxia. La segunda sentencia que las transformaciones físicas del Sol afectarán a los seres humanos. La tercera proclama el aumento de la temperatura de la Tierra, con desequilibrios geológicos y climáticos muy peligrosos. La cuarta esgrime el derretimiento de los polos, debido a una poderosa ola de calor. La quinta concluye que si no sintonizamos con los ritmos de la naturaleza ella se deshará de nosotros. La sexta profecía preconiza la aproximación de un cometa que traerá transformaciones muy bruscas, catastrofistas cuasi terminales, en nuestro planeta.
Finalmente, la séptima profecía habla de una nueva era de luz y sabiduría, o sea, el típico final feliz, muy al estilo de nuestra cultura, nada que ver con los mayas. Ellos, los mayas, quiero dejar este punto bien claro, hablan de transiciones no de exterminios. Es más, los estudiosos de los códices mayas no se han puesto de acuerdo ni con la fecha del fin y comienzo de los ciclos, ya que existen muchas interpretaciones al respecto.
Mientras tanto, las visiones apocalípticas siguen aumentando. Pero el hecho veraz es que nuestro Sol es una estrella muy estable. El Sol está cataloga como una estrella de la secuencia principal, con al menos otros 6 mil millones de años de vida por delante.
Las estrellas del rango de la secuencia principal son de largo aliento y de estabilidad magmática por encima de los millardos. Son verdaderos ejemplos de comportamiento ecuánime, por decirlo de esta forma. Es cierto que el pasado reciente se han observado grandes llamaradas despedidas por el Sol, pero lo cierto es que todavía estamos aquí. También es cierto que la Astronomía aún le falta mucho conocimiento sobre las llamaradas solares, pero a la Astrología parece que le sobran, porque se la pasan arrojando al respecto toda clase de conclusiones destempladas a diestra y siniestra.
Es importante en este punto no confundir Astronomía con Astrología. La primera es una ciencia. La segunda no. La primera es matemáticamente comprobable, la segunda está sujeta a la fantasía de quien la manipula a su antojo. La primera nos ha llevado a la comprensión del complejo tejido del espacio-tiempo. La segunda nos ha llevado a divertirnos leyendo el anodino horóscopo diario. La primera, tiene exponentes de talla universal, verdaderas catedrales de la ciencia contemporánea, como Isaac Asimov Carl Sagan, Arthur C. Clark o Sthepen Howking. La segunda tiene gráciles y fantasiosos mercderes mediáticos como Walter Mercado o Bismarck Morales.
Los apocalípticos mediáticos y la meca del cine en Hollywood hablan de la total inversión del campo magnético de la Tierra, cambio brutal de su eje axial, la desintegración de la capa de ozono y otros delirios por el estilo. El hecho concreto es que nos vamos a alinear con el ecuador galáctico, que es un plano de nuestra Vía Láctea donde pasan millones de estrellas y el mismo gran agujero negro que está en el centro de la Vía Láctea. Eso es real, sujeto a futuras mediciones para comprobar su exactitud. Otro evento real es que el sistema solar se acercará a Las Pléyades coincidiendo con un eclipse anular y un eclipse total de Sol. La última vez que esto sucedió fue hace 10 mil años. Igualmente la Tierra se alineará con la estrella Sirio, cosa que no ha ocurrido en 10 millones de años.
Finalmente, pero no por ello menos importante, se producirá una alineación perfecta entre los planetas del sistema como nunca se ha visto. Estos son los hechos, de allí en adelante, todo el resto pertenece, repito, al reino de la especulación. Y ojo: no todos estos eventos están del todo avalados por la comunidad astronómica internacional. Algunos están en fase de estudio experimental. Así que no se deje confundir, ese sería mi mejor consejo, pero como quiera esté muy atento a todo lo que se dirá de aquí al 2012.
* El autor es astrónomo graduado en Cambridge University, England, 1982. Como mexicano al fin, conoce desde muy joven el libro del Chilam Balam de Chumayel, la llamada Biblia de los mayas, libro que jamás sentencia un posible exterminio humano al nivel de la especie.
estimado y fino doctor
Ganem me es para mi muy grato saber de usted y me gustaria que organizara otra vez esas maravillosas conferencias acerca de la divulgacion de la ciencia yo me olvide de sus programa porque desaprecio de la frecuencia en la que estaba a ls 8.30 de la noche cuando lo escuchaba en la radio porfavor digame donde lo puedo escuchar ya que me gusta mucho la ciencia mil gracias