Un poeta trabaja consciente de que la lengua es un material social y en ese sentido es lo que le permite hablar desde su condición de ciudadano, asegura Daniel Samoilovich quien presenta su antología “Siete colinas de jade”.
Un poeta trabaja consciente de que la lengua es un material social y en ese sentido es lo que le permite hablar desde su condición de ciudadano, asegura Daniel Samoilovich quien presenta su antología “Siete colinas de jade”.