Alguien dice tu nombre. Luis García Montero.
Por Juan Carlos Valdés
Como una historia de iniciación sentimental, sexual, laboral y política plantea el español Luis García Montero su más reciente novela “Alguien dice tu nombre”. (Alfaguara 2014). Ubicada en Granada en 1963, la novela cuenta la historia de León Egea, estudiante que acepta un empleo en el verano como ayudante vendedor de Enciclopedias. Esta oportunidad lo lleva a conocer a Consuelo, una mujer mayor, y con ella, al amor y al erotismo.
León es un aspirante a escritor que tiene en su profesor de Literatura su mayor inspiración y aplica sus ideas: El deseo de cambiar la vida con palabras. La imaginación es una amiga muy insolente, ve, oye y toca más de lo que debe. Escribir es aprender a mirar. Escribir es seducir. De eso se trata, de escribir y hacer daño.
Narrada como el diario que lleva el joven, la novela reflexiona sobre una sociedad que vive el apogeo del franquismo, la consolidación de un régimen impuesto a la fuerza y que al parecer ha terminado por borrar todos los sueños. Hay resignación, cobardía, conformismo, falta de compromiso. Es lo que León ve, es de lo que quiere huir.
Luis García Montero, (Granada 1958), es poeta y narrador, autor de las novelas “Mañana no será lo que Dios quiera” y “No me cuentes tu vida”; es un convencido de que toda obra artística tiene un carácter social.
“El autor mira las cosas que no le gustan, imagina alternativas y en ese sentido, tiene una manera de pensar el futuro. Toda la literatura está vinculada con la historia y el compromiso no es de izquierda ni de derecha. Lo que es muy difícil es encontrar un escritor magnifico que no tenga una carga ética que responda a su propia ideología y a sus ganas de ajustar cuentas con el mundo”.
Ese verano será fundamental para el protagonista, no sólo por su acercamiento a la disciplina laboral y por su relación clandestina con una mujer mayor, también toma distancia de sí mismo, entiende de manera diferente su pasado y cuestiona sus propias certezas.
Sobre todo poeta, Luis García Montero acepta que son muy peligrosos los regodeos del lenguaje pero también asume que todo se puede hacer manteniendo la dignidad de la literatura y ofrece imágenes: Sus caderas, las fuerzas inmensas del desorden. Un alboroto de pájaros y libros. Mar, podrías limitarte a repartir caracolas y muchachas pelirrojas. Como si estuviera caminando a la orilla de una película o una novela.
La guerra civil española y el franquismo son temas más que recurrentes en la literatura hispana. Luis García Montero relata los años 60, cuando muchos españoles parecen haber olvidado las heridas, cuando muchos otros mantienen desde la clandestinidad el ideal republicano y cuando una nueva generación cobra conciencia de ese pasado.
“Todo lo que nos afecta permanece en nosotros, aunque se pierda en el tiempo”.
Valdés.
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