El lobo mexicano vuelve a Durango tras décadas de extinción en vida silvestre. Con apoyo binacional, inicia su reintroducción en un hábitat clave para su recuperación.
Escucha esta entrevista con Adriana Esthela Flores.
Laura Velarde
Luego de más de medio siglo de haber desaparecido de su hábitat natural, el lobo mexicano (Canis lupus baileyi) comienza una nueva etapa en su historia con su reintroducción en el estado de Durango, como parte de un esfuerzo binacional entre México y Estados Unidos.
De tamaño similar a un perro mediano, con pelaje café y marcas claras en el rostro, el lobo mexicano es la única subespecie originaria de México. Tras evitar su extinción gracias a programas en zoológicos, hoy avanza su reintroducción en el país, con presencia ya en Sonora, Chihuahua y ahora Durango.
En entrevista para EntreLíneas, Fernando Gual Sill, director general de Vida Silvestre de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), destacó la relevancia histórica del acontecimiento:
«Para todos estamos muy contentos después de más de 50 años el lobo se consideró extinto en vida silvestre a principios de los 70s y un poco más de 50 años después lo estamos liberando de nuevo en la zona de distribución natural en esta zona de Durango, que es un gran hábitat para el lobo y pues posteriormente poco a poco irá viendo camadas en vida silvestre como lo ha habido en Chihuahua para ir repoblando la tierra madre occidental en esta en esta región».
El funcionario explicó que la desaparición de la especie se debió, en gran medida, a campañas de exterminio impulsadas por la percepción de que representaba una amenaza para el ganado.
“En ese momento contrataron un trampero de lobos porque en ese entonces se controlaba el lobo como una plaga por el daño que los ganaderos decían que pues afectaba su ganado y consumía ganado y pues exageró esta esta incidencia de cacería del lobo al ganado y se promovió la extinción de lobo y se tuvo que hacer algo en ese momento, capturar los últimos lobos e iniciar un programa de reproducción bajo cuidado humano en zoológicos y es de los ejemplos grandes ejemplos en todo el mundo de recuperación de una especie a través de la colaboración y de la reproducción en zoológicos para su posterior liberación».
🇲🇽🐺#PlanetaOnce| ¡Nueva era para el lobo mexicano!
— Once Noticias (@OnceNoticiasTV) March 15, 2026
Cuatro ejemplares llegaron a Durango, a un sitio donde pueden adaptarse antes de ser liberados en vida silvestre.
Autoridades ambientales del país y de #EUA trabajan para promover la coexistencia entre las actividades… pic.twitter.com/Ma9TIuJJYH
Ante ello, en esa misma década se capturaron los últimos ejemplares en Durango para iniciar un programa de reproducción bajo cuidado humano en zoológicos, considerado hoy como uno de los casos más exitosos de recuperación de fauna a nivel mundial.
“Gracias a todos estos esfuerzos que comentaba inicialmente 100% en zoológicos, gracias a los zoológicos y reproducciones zoológicos del lobo mexicano es existe la especie no se extinguió y obviamente el esfuerzo mayor es la reintroducción primero en Estados Unidos hace algunos años y posteriormente inicialmente en Sonora y luego en Chihuahua, en México y ahora en Durango».
Como parte del nuevo proceso, el pasado 13 de marzo arribó a territorio duranguense una primera familia de lobos —una pareja reproductiva con dos crías— proveniente de Arizona y Nuevo México.
«Se asignaron en esa reunión ocho lobos para Durango, para viajar este año y llegaron eh el pasado 13 de marzo cuatro, los primeros cuatro, que es una familia. Es ya una familia que ha estado en vida silvestre y entonces tenemos la esperanza y bueno la convicción de que son lobos que ya conocen cómo lidiar con los humanos de alguna manera, no meterse en problemas y saber cazar y este pues ahora que se liberen».
Actualmente, los ejemplares se encuentran en un recinto de preliberación, donde permanecerán bajo observación antes de ser liberados definitivamente. En las próximas semanas llegará una segunda familia, completando un grupo de ocho individuos destinados a esta región.
Más de 60 instituciones involucradas en la reintroducción del lobo mexicano en Durango
La zona elegida se ubica en el municipio de Tepehuanes, dentro de una comunidad forestal que ha mostrado su respaldo al proyecto.
«Hay más de 60 instituciones de Estados Unidos y de México involucradas en la recuperación de del lobo mexicano y se decidió abrir un nuevo sitio de liberación en el área de Tepehuanes, en la comunidad forestal Tarahumar y bajíos del Tarahumar, que es un ejido forestal que aprovecha de manera sustentable la madera y ellos ya desean tener al lobo mexicano de regreso, eso es importantísimo que la comunidad esté de acuerdo y, se logró la importación de Arizona y Nuevo México del área de liberación de lobos en Estados Unidos».
El proyecto involucra a más de 60 instituciones de ambos países, incluyendo la UNAM, la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp), Profepa y autoridades estatales. Así como equipos de monitoreo en campo. Los animales cuentan con radiocollares que permitirán seguir su adaptación.
Gual Sill enfatizó que el ecosistema local ofrece condiciones óptimas para la especie.
“Ahorita van a estar viendo qué presas hay allá ahí en esa zona. Hay venados, por supuesto, hay liebres, algunas aves, guajolotes silvestres, que es lo que consumen normalmente en esta región y ahorita se está viendo cómo se comportan, si se están alimentando, traen radiocollar todos ellos para que los biólogos de campo, que son los héroes de la película aquí, son los que van a estar en el sitio monitoreándolos y viendo cómo se comportan para su posterior eh liberación a vida silvestre a esta zona que está muy cerca de Chihuahua».
El regreso del lobo mexicano no solo representa un logro científico, sino también ecológico.
«La gente local son los que lo van a cuidar finalmente y van a cuidar al lobo y están convencidos de que el lobo tiene que estar ahí. Un bosque sano es un bosque con lobos que es el depredador tope en esa zona y están muy contentos de recibirlo. El lobo mexicano es la subespecie del lobo gris de Norteamérica más pequeña. Son parientes de los lobos esos que vemos en la nieve en el sur, y en esas zonas, que son mucho más grandes, son más grandes.».
Actualmente clasificada como especie en peligro de extinción, el lobo mexicano ha logrado avanzar desde la categoría de “probablemente extinto en vida silvestre”, un paso que pocas especies han conseguido.
Te recomendamos:





