La sonda solar Parker de la NASA ha tomado las imágenes más cercanas al Sol, capturadas a solo 6.11 millones de kilómetros.
Fabián Vega
Con el poder suficiente para arrancar una atmósfera y toda forma de vida de un planeta en cuestión de segundos, los vientos solares que viajan a 1.6 millones de kilómetros por hora, fueron retratados por primera vez en alta resolución y a menos de 10 kilómetros de la superficie del Sol.
Las imágenes más cercanas al Sol jamás tomadas fueron capturadas a través de la Sonda Parker, gracias al instrumento «Imagen de Campo Amplio para la Sonda Solar” (WISPR, por sus siglas en inglés), apenas a 6.11 millones de kilómetros de distancia de su superficie. Y fueron descritas por Nicky Fox, administrador asociado de la Dirección de Misiones Científicas de la NASA, como un avance que permitirá proteger a futuros astronautas y equipos espaciales en la Tierra y todo el sistema solar:
«Estamos siendo testigos de dónde comienzan las amenazas del clima espacial a la Tierra, con nuestros ojos, no solo con modelos. Estos nuevos datos nos ayudarán a mejorar enormemente nuestras predicciones meteorológicas espaciales para garantizar la seguridad de nuestros astronautas y la protección de nuestra tecnología aquí en la Tierra y en todo el sistema solar».
Además de revelarnos la estructura que toman tanto la corona como los vientos solares, estas nuevas fotografías podrían ayudar tanto a científicos como a gobiernos enteros a:
- Alertar de forma temprana sobre tormentas geomagnéticas intensas que afecten redes eléctricas, de telecomunicaciones y radiodifusión.
- Construir equipos satelitales más resistentes a partículas como electrones y protones que degradan sus materiales.
Imágenes que ayudan a protegernos de la naturaleza impredecible del Sol
Angelos Vourlidas, científico del instrumento WISPR de la Universidad Johns Hopkins, explicó que las imágenes permitirán entender cómo se comporta la materia solar que sale disparada a los confines del sistema solar, hasta la región espacial conocida como heliopausa. Donde las eyecciones de masa coronal del Sol pierden fuerza; esta frontera ya fue cruzada por el ser humano gracias a la sonda Voyager 1 en 2012.
Sin embargo, los expertos descubrieron que la materia solar expulsada es capaz de cambiar de dirección, por lo que las imágenes ayudarán a entender mejor cómo se fusiona en el espacio, según explicó la NASA a través de su portal:
«Hace que los efectos de las CME sean potencialmente más peligrosos para los astronautas y los satélites en el espacio y la tecnología en tierra. La vista de cerca de la sonda solar Parker ayuda a los científicos a prepararse mejor para los efectos del clima espacial en la Tierra y más allá.»
La sonda solar Parker fue lanzada por la NASA en 2018 para develar los secretos del Sol muy cerca de su corona y desde entonces, se ha encontrado con campos magnéticos que cambian de dirección, zigzagean y son capaces de impactar cualquier cuerpo celeste.
«Parker Solar Probe continuará recopilando datos adicionales durante sus próximos pasos a través de la corona para ayudar a los científicos a confirmar los orígenes del lento viento solar. El próximo pase llegará el 15 de septiembre de 2025».
This is the view from WITHIN the Sun’s atmosphere! ☀️👀🛰️
— NASA Sun & Space (@NASASun) July 10, 2025
NASA’s Parker Solar Probe just released imagery from its closest-ever flyby of the Sun, revealing details in the solar atmosphere that scientists will be studying for years.
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La sonda solar parker de la NASA ‘escucha’ al sol pic.twitter.com/lK70mM2jaZ
— 📚📐 (@__xavo) July 9, 2025
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