Guanajuato sigue con altos homicidios; cárteles y corrupción persisten. Prevención y reinserción social son clave.
Escucha nuestra conversación con el Dr. Francisco Jiménez Reynoso.
Karen Tlali
En entrevista para El Acento con Alberto Nájar, conversamos con el Dr. Francisco Jiménez Reynoso, profesor investigador de la División de Estudios Jurídicos del Centro Universitario de Ciencias Sociales y Humanidades de la Universidad de Guadalajara, sobre las causas que impiden la reducción de los homicidios en Guanajuato, entidad que se mantiene en el primer lugar nacional en homicidios dolosos.
A pesar de que los datos oficiales muestran una disminución de más del 60% en homicidios desde septiembre del año pasado hasta febrero de 2026, la violencia persiste.
Para el especialista, la raíz del problema está en la presencia de grupos criminales que disputan el territorio de manera violenta.
“Principalmente hay dos bandas criminales muy fuertes que se disputan el territorio en esta entidad, lo que trae como consecuencia una guerra intestina muy feroz. Los cárteles buscan controlar negocios ilícitos como el robo de combustible, conocido como el huachicol, cobro de piso y llamadas de extorsión. Esto ha generado conflictos que incluso involucran a varias generaciones de familias en enfrentamientos violentos”.
El investigador destacó que la impunidad y la corrupción son factores que agravan la violencia.
“La impunidad no deambula sola en nuestro país; siempre va de la mano de la corrupción. Autoridades de los tres órdenes de gobierno, especialmente las policías municipales, son las más vulnerables a la influencia del crimen organizado. Esto permite que la violencia continúe y se mantenga el control territorial de los grupos criminales”.
Tras los recientes operativos que resultaron en el abatimiento de uno de los fundadores del Cártel Jalisco Nueva Generación y de su posible sucesor, surge la expectativa sobre si estos hechos podrían impactar en la disminución de la violencia en Guanajuato.
Sin embargo, Jiménez Reynoso advierte que la eliminación de líderes criminales, por sí sola, no garantiza cambios sostenibles en la seguridad del estado.
“Espero que esto ayude a disminuir la cifra de homicidios y los índices de violencia e inseguridad en el país. Pero no basta con eliminar a líderes criminales; se requiere una estrategia del gobierno de la mano con la sociedad para reinsertar a jóvenes desorientados y prevenir que ingresen al mundo delictivo.”
Al concluir la conversación, el Dr. Jiménez destacó la urgencia de enfrentar la violencia desde la prevención y la reinserción social.
“No debemos ni podemos normalizar la violencia en México. Es fundamental trabajar en reinsertar a jóvenes que están del otro lado, para que se sumen a la gente que produce y trabaja honestamente. Solo así podremos transformar la vida que tenemos en México”.
La situación de Guanajuato refleja un problema estructural en el que la criminalidad organizada, la impunidad y la corrupción se combinan, evidenciando que los esfuerzos de seguridad requieren complementarse con políticas sociales de prevención y participación ciudadana.
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