Considerado el «Hallazgo del Siglo» en Bolivia, un equipo de investigadores descubrió 45 piezas arqueológicas que son parte de una ofrenda ceremonial a 30 centímetros de profundidad del templo Kalasasaya, de la ciudadela prehispánica de Tiahuanaco.
Por Carolina López Hidalgo
El hallazgo se hizo en septiembre del año pasado, en una de las grandes construcciones arquitectónicas prehispánicas que dan forma a Tiahuanaco, centro de la civilización del mismo nombre que prosperó durante unos 2.500 años.
Este descubrimiento contribuirá a conocer la cronología de esta cultura, la importancia de la cosmovisión de los pueblos Andinos y sus rituales.
“Corresponde a un período cultural que se llama KEA que ha sido poco estudiado y que no se había tenido hallazgo en contexto de espacios, concretos, fechados y obviamente esta ofrenda dará mayores luces en el comportamiento de investigación arqueológica”, explica Julio Condori, titular de la Zona arqueológica de Tiahuanaco.
La ofrenda dedicada a la construcción de Kalasasaya, incluye cerámicas, vasijas conocidas como «kerus», cuchillos hechos de piedra, rostros plasmados en roca posiblemente de deidades, tocados para la cabeza y algunos textiles. Incluso encontraron restos de peces que se cree habitaron en las aguas del lago Titicaca entre otros.
Las ruinas de Tiwanaku o Tiahuanaco son las más importantes y mejor conservadas de todo Bolivia. A pesar de ello, hoy en día apenas quedan en pie restos de la que fue la mayor y más antigua cultura de América, el pueblo Tiahuanacota, que se extendió durante 25 siglos por lo que hoy es Bolivia, el norte de Argentina y Chile hasta el desierto de Atacama.
«Creo que en ese sentido es fundamental este hallazgo que va a enriquecer mucho más para poder entender las actividades rituales la caracterización y un aporte fundamental en el componente académico el componente», señala Julio Condori, titular de la Zona arqueológica de Tiahuanaco.
Julio Condori junto con expertos del Centro de Investigaciones Arqueológicas, Antropológicas y Administración de Tiahuanaco continuarán con los trabajos de gabinete y esperan después de la pandemia continuar in situ laborando en la restauración y conservación correctiva, para quitar el cemento que fue utilizado y restaurarlo con materiales orgánicos y lo más cercano a los originales.
Tras dar a conocer estas piezas, el presidente de Bolivia Luis Arce ofreció crear un nuevo recinto que albergue el patrimonio de la región andina, el cual se espera pueda estar listo para el 2025.








