A tres años de la ofensiva israelí contra Gaza, el futbol visibiliza y amplifica las protestas contra el genocidio hacia el pueblo palestino
Alfonso López
Manifestaciones de apoyo hacia el pueblo palestino se han presentado en el fútbol internacional.
En Hungría, el domingo pasado, la selección de Irlanda- obligada por la UEFA- jugó el primer partido ante Israel en la Liga de Naciones de Europa.
Como forma de protesta los jugadores irlandeses mostraron un brazalete negro, miraron hacia abajo durante el himno de Israel y negaron el saludo a sus rivales. El portero irlandés Gavin Bazunu, quien se negó a participar en el encuentro, recibió mensajes de agradecimiento de la población de Gaza.
Histórico juego en Konyaspor
Las muestras continuaron el miércoles. En un partido amistoso cargado de símbolos, en el estadio Metropolitano de Konya, en Turquía, el equipo local Konyaspor recibió a la selección de Palestina.
En las gradas se desplegó un lienzo gigante en memoria del niño Mohammed al-Durrah junto a la frase: «El silencio es para cuando los niños duermen, no cuando mueren».
Al minuto 10 con 14 segundos se detuvo el juego y se apagaron las luces del estadio, iluminado únicamente por los teléfonos celulares de los 42 mil asistentes. El gesto fue en honor a los mil 14 miembros de la comunidad deportiva palestina atletas, entrenadores, directivos y periodistas, que han perdido la vida por el genocidio en Gaza.
El juego fue nuevamente interrumpido justo un segundo antes del final, cuando el cronómetro marcaba 89:59 minutos, mientras en la pantalla aparecía el mensaje: «El partido se suspende hasta que Palestina sea libre».
La Copa de los Mil Mártires
Además, tras casi tres años de suspensión, la Asociación Palestina de Fútbol (PFA) regresó a la actividad con la Copa de los Mil Mártires, en homenaje a los deportistas palestinos que perdieron la vida a causa del genocidio isrealí. En este torneo compiten 243 equipos: 146 en Cisjordania, 19 en Jerusalén, 44 en la Franja de Gaza y 36 en campos de refugiados palestinos en el Líbano, donde se han tenido que adaptar terrenos y canchas de fútbol sala deterioradas.
Luego, el jueves, durante el encuentro entre Irlanda y Austria, disputado en Dublín, aficionados irlandeses pertenecientes a la organización StoptheGame protestaron contra el partido. Lanzaron a la cancha pelotas de tenis con la bandera de Palestina para exigir que su selección no se presente al segundo partido contra Israel, programado para jugarse este domingo en Serbia. Además, una persona ingresó al terreno de juego portando una bandera de Palestina.
Así, pese a la complacencia de la FIFA y la UEFA, que aún mantienen a Israel en las competencias internacionales, las canchas son escenarios de denuncia y solidaridad ante la crisis humanitaria que vive el pueblo palestino.
Te recomendamos:
Irlanda denuncia insultos racistas contra su delantero Adam Idah





