La XX Bienal Rufino Tamayo presenta 40 obras de 38 artistas de todo el país, mostrando la vitalidad y diversidad de la pintura contemporánea en México. La muestra, curada por Tobias Ostrander, propone un regreso al pincel y a la exploración del color, la memoria y la identidad.
Carolina López Hidalgo
La XX Bienal Rufino Tamayo busca mostrar la evolución, técnicas y temas de los creadores en México. A través de 40 piezas de 38 artistas, una exposición que ofrece el panorama de la pintura.
La pintura en todos los discursos de los artistas
Para el curador Tobias Ostrander, los creadores en México están regresando a la pintura, un arte que se va complementando. Mientras un tiempo se vivió la evolución entre fotografía, collage, innovación tecnológica, los artistas regresan al pincel.
“Yo pienso que la pintura es muy viva en México, mucho más que hace 15 años o algo. Como había otras épocas cuando la pintura, el objeto, el video, fueron los lenguajes más conocidos o más como usados. Hoy en día la pintura está muy en medio, muy en medio de todos los discursos de los artistas.
Hay artistas que trabajan en otros medios, pero están tocando pintura hoy en día que antes no. Entonces, como es un medio muy actualizado en este momento, muy de no de moda, pero tiene como una energía nueva.”
La diversidad en formas y estilos es la principal característica de esta muestra que reúne el trabajo de 38 artistas que revelan en sus pinturas sus memorias personales, influencias, paisajes, historias, problemáticas sociales, identidades, ecología.
“Muy amplio de interpretación o amplio de uso. Y hay artistas trabajando con óleo, acrílico, textil, cerámica, pero adentro de un lenguaje pictórico. Y eso fue un poco la idea de la selección. Es tratar de mostrar como la energía y diversidad adentro del medio en este momento en México.
Vida al medio hoy en día. Pero hay una diversidad en gigante y eso es un poco el punto, ¿cómo puedes representar tanta diversidad con 40 obras? Y estamos intentando.”
La Bienal tiene por objetivo mostrar el estado de la pintura en nuestro país, con sus bemoles y aciertos, y lo que hoy se aprecia es una evolución al tema, al sentimiento, a la tierra, a la naturaleza, al hombre, a la violencia y la salud. Son cuadros llenos de color, de fragmentación, de cortes y ajustes que nos dan una narrativa de la sociedad.
“La calidad de la manufactura conectado con la calidad conceptual de la obra. Amén. Como no solamente la manera que están hechas, que son sofisticados en su uso de la pintura, pero conceptualmente los tres tienen como caminos distintos, una más como su objetivo más relacionado con psicoanalítica o como lo internal, como lo emocional o como otro como con referencias a lo político, las problemáticas de drogas en México y la naturaleza en relación con este y los medios y lo teatral, lo sexual como en el otro.
Pero como la calidad de manufactura es muy interesante y la intersección entre este calidad físico o manual con la calidad o profundidad conceptual como este cruce.”
La exposición estará hasta el 5 de diciembre en el Museo Rufino Tamayo.
38 artistas en la amplia lista del Rufino Tmayo
Desde 1982, la Bienal ha reunido a una amplia lista de artistas en sintonía con la visión de Rufino Tamayo, cuyo legado mantiene un alcance global. En esta edición, la exposición articula investigaciones que transitan entre lo territorial, lo político, lo íntimo y lo sensorial. A través de lenguajes pictóricos diversas obras se presentan como un nodo dentro de una red de miradas críticas y poéticas sobre el presente. Finalmente, conformando un espacio plural de reflexión visual abierto a múltiples lecturas y resonancias.
Finalmente, participan 38 artistas con 40 obras provenientes de Baja California, Ciudad de México, Guanajuato, Guerrero, Jalisco, Michoacán, Morelos, Nuevo León, Puebla, Tamaulipas, Tlaxcala y Veracruz. Además de los ganadores, recibieron menciones honoríficas Daniela Ramírez González, Francisco Muñoz Pérez, Urmeer, Laura Meza Orozco y Octavio Moctezuma.
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