El Día Internacional del Mariachi se celebra el 21 de enero: una expresión artística reconocida por la UNESCO como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad y símbolo profundo de la cultura mexicana.
Laura Velarde / Carolina López Hidalgo
Ser mariachi es, para quienes ejercen este oficio, una identidad que se aprende con disciplina, memoria y respeto por la tradición. Así lo expresan músicos que, desde distintas trayectorias, dan testimonio de lo que significa portar el traje y vivir de la música mexicana.
«Es un orgullo muy mexicano ser mariachi, a mí me encanta ser mariachi, estoy aprendiendo a ser mariachi. Pues yo tengo ya 2 años con Carlos, que es mi maestro y él me ha enseñado con su guitarra muchas muchas y muchas canciones.
Y pues poco a poco fui creciendo y fui aprendiendo lo que es el oficio de ser mariachi, la presentación, el portar del traje, el tener ese cariño por las canciones mexicanas tradicionales y pues aprender, aprender a respetar también las tradiciones mexicanas, pero como deben de ser.
No mal hechas, no, en tonos o inventar las canciones, porque las canciones mexicanas ya están hechas y es para mí un orgullo poder interpretarlas».
Rocío Jiménez recuerda que su vínculo con el mariachi nació en la infancia:
«Pues la verdad es que yo tengo la herencia de que mi abuelita en paz descanse, ella le gustaba mucho cantar desde que era niña y ella iba a la Basílica de Guadalupe a cantarle a la Virgen. Ella me llevaba cuando yo era pequeñita, entonces yo veía cómo le cantaba la Virgen y para mí fue como una inspiración de que me gustaban los mariachis, ¿no? De hecho, antes de ser mariachi, yo venía a verlos muy seguido».
Sin embargo, el amor por la tradición convive con una realidad económica cada vez más complicada, así lo relata un mariachi de la Plaza Garibaldi:
«No tengo un horario nomás. Si veo que está tranquilo, pues mejor me voy. Ya no, no tiene caso estar aquí, no. Y no, no hay mucho trabajo, ha bajado mucho el trabajo.
Después de lo de la pandemia ha bajado mucho. Si no agarramos en ningún trabajo en unas dos, tres horas, pues ya mejor nos vamos. Bueno, yo me voy, pero ya llegan otros. Ya llegan otros en la tarde, pero está igual, no hay mucho. Poquito lo que Dios nos da a ganar y ya con eso, para siquiera para la comida».
21 de enero: Día Internacional del Mariachi declarado por la UNESCO
Entre cuerdas, voces y memoria colectiva, el mariachi ha acompañado la historia de México. Cada 21 de enero se celebra el Día Internacional del Mariachi, una fecha para reconocer esta música como una tradición viva que transmite identidad, valores y pertenencia.
Nacido en el occidente del país y aprendido de oído en comunidades rurales, el mariachi ha pasado de generación en generación a través de sones, jarabes, corridos y serenatas. En 2011, su importancia cultural fue reconocida por la UNESCO, al nombrarlo Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad.
Con el tiempo, conviven el mariachi tradicional, de raíz campesina, y el mariachi moderno, con trompetas y traje de charro. Durante décadas, esta tradición ha sido contada desde una perspectiva predominantemente masculina. Sin embargo, en años recientes se ha abierto un proceso de transformación.
🎶 Canto al pie de tu ventana
— UNAM (@UNAM_MX) January 21, 2026
pa' que sepas que te quiero 🎶
¿Alguna vez has llevado o te han llevado serenata 🪟? #UnDíaComoHoy se celebra el Día Internacional del Mariachi 🎺. En #UNAMGlobalTV, conoce una iniciativa de estudiantes de la #FaMUNAM para cultivar esta expresión de… pic.twitter.com/L0OmJyGF72
«Más mujeres músicas»
La promotora de música de mariachi en Michoacán, Elizabeth Avendaño, señala que ahora las mujeres ya son más visibles en este oficio.
“De unos 5 años para acá está viene esta ola que es pues prácticamente nueva en donde la mujer, donde las infancias, donde las niñas y las adolescentes empiezan a involucrarse dentro de esta tradición musical que es la del mariachi tradicional dentro de sus comunidades.
Y aún así es complicado, ha sido una labor muy muy muy compleja, de mucho trabajo, casi que de necedad poder seguir con que haya más mujeres que se suman como mujeres músicas y que estén tocando dentro de sus comunidades, ¿no? Porque no es fácil”.
Fernanda Adame, fundadora del mariachi femenil Reynas de Garibaldi, relata que, aunque hay muchas mujeres violinistas y cantantes, suelen ser consideradas la última opción para trabajar.
“Llegas a Garibaldi, hay muchas chicas que tocan violín, hay muchas chicas que salen de cantantes, ¿no? Entonces, yo empiezo a jalarme un poquito a las chicas de violín y dije, vamos a hacer una cantera de puros violines, vamos a empezar a hacer trabajo comunitario para ir rescatando un poco a las chicas que pues en general las ven como rezagadas en la plaza. O sea, las llevan a trabajar, pero es como que la última opción. O sea, si yo me puedo llevar a alguien antes, me llevo a ese antes, antes que llevarme a la chica que toca violín o la chica que toca tal u otra cosa.
Entonces, generalmente, eso es una práctica muy triste».
Aunque existe un proceso de renovación que incluye a las mujeres, este no deja de ser una profesión que guarda una responsabilidad. El maestro vihuelista Miguel Flores Guevara, conocido como El Apache, recuerda que el mariachi exige respeto y compromiso por su historia:
“El mariachi en sí, pues como músicos necesitamos disciplina. Necesitamos respeto a nuestro gremio. Necesitamos saber un poco de lo que es realmente la cultura del mariachi. Y a de dónde nació y hasta dónde nos ha llevado la música del mariachi. ¿Sí? Cuando nosotros estamos en otros países, es donde desgraciadamente nos valoran más. Yo le invito a todos los jóvenes que si se dedican a eso del mariachi, que lo hagan con respeto”.
Este 21 de enero conmemoramos el Día Internacional del #Mariachi, una tradición viva que pone música a nuestra historia, identidad y emociones.
— SPR México (@SPRMexico) January 21, 2026
Celebremos a los violines, trompetas y guitarrones que siguen llevando el alma de México al mundo. 🎺🎶 pic.twitter.com/7ZDcwD6t10
El mariachi también ha dialogado con la música de concierto. Compositores como Manuel M. Ponce, Blas Galindo y José Pablo Moncayo llevaron sus sonoridades al ámbito sinfónico, ampliando su presencia en la cultura musical mexicana.
Sus instrumentos y su indumentaria se han convertido en símbolos reconocidos en todo el mundo. Hoy, el mariachi es una música que dialoga con otros lenguajes, cruza fronteras y se reinventa sin romper con su raíz. Sus sonidos siguen acompañando la vida cotidiana y las grandes celebraciones.
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