El presidente nacional del Partido Acción Nacional, César Nava, designó a la diputada electa Josefina Vázque Mota como coordinadora del grupo parlamentario en la Cámara de Diputados. Vazquez Mota habló en Antena Radio Primera Emisión sobre los retos para la LXI Legislatura.






felicito a la diputada electa por su libro «dios mio hazme viuda por favor» que me ayudo mucho y me encanto .
gracias
me gustaria me proporcionaran por favor el correo electronico de la
diputada electa josefina vazquez mota .para conocer màs sobre su trayectoria politica y obras escritas por ella.
geacias
Escuchando el noticiario me llamó la atención que contactaran a la recién electa diputada Josefina Vázquez Mota, coordinadora de bancada panista en el congreso. No pude sustraerme de hacer algunas comparaciones sobre lo que conozco de su trayectoria profesional: Quiero hacer algunas apreciaciones sobre los comentarios que hizo y hacerles llegar un documento que escribí sobre la educación en México, tanto para el Dr. Reyes Támez Guerra y en su oportunidad a la LIc. Vázquez Mota pero, tal parece que nunca lo leyeron.
Habla de la responsabilidad que tiene en el cargo actualmente, ¿Cómo la que tuvo a su cargo en la Secretaría de Desarrollo Social o en la Secretaría Educación Pública?
¿Que coordinará? ¿Lo dejará todo a medias? ¿Que respuestas podremos esperar de alguien que únicamente es chambista?
Habla de autocrítica ¿Realmente ella hace autocrítica?
¿Que destino puede ofrecer a México? ¿Algo similar a lo que hizo en la SEP?
Habla de cercanía con la ciudadanía, ¿Cómo la tuvo en su oportunidad a cargo de la SEP? Yo la busque infinidad de veces y nunca pude hacer contacto con ella, ¿a eso le llama cercanìa?
Habla de rendición de cuentas ¿Cuándo lo hizo? ¿Después de dejar la SEP?
Habla del agua, ¿Por qué no hablar de educación y todo lo que dejó pendiente en la SEP?
Habla de personas que no están pagando impuestos, ¿Y, Ella qué? Cobró un muy buen sueldo, en ambas secretarías, sin realizar un buen trabajo, eso es tener muy poca vergüenza y manejar una doble moral!
Habla de resolver problemas de fondo, ¡Tal parece que no tiene memoria!
¿Calidad de la educación en México?
En la extinta URSS la burocracia estatal permitió que se perdiera el objetivo de brindar un mejor futuro a su pueblo, mientras que en México, la burocracia estatal permite que se continúen haciendo tantas cosas sin sentido en función de los altos intereses del estado: ¡Permitir o propiciar que el pueblo permanezca en la ignorancia!!!
Cuando habamos del concepto de “calidad educativa”, ¿Sabemos realmente a que nos referimos? Habrá que considerar bajo que criterios: ¿Mercadotécnicos y prodoctuvistas? Tendríamos que considerar que la educación no puede limitarse a solamente a una visión de producción, que privilegie la formación de capital humano con capacidad para conseguir empleo en la industria. Esta “calidad” deberá considerar también aspectos como la calidad humanista y espíritu crítico que permita, a nuestros hijos, ser capaces de analizar su realidad y aportar soluciones para alcanzar una mejor calidad de vida.
La “REFORMA CURRICULAR” que ahora la Secretaria de Educación Publica desea imponer no será una fórmula mágica que podrá resolver el problema educativo para el siguiente año. Menos efectivo es aplicar una “reforma” basada en una estructura cuyo único deseo es incrementar los “indicadores de calidad” de forma aislada, sin generar mejores condiciones para el desarrollo de la vida académica. El desarrollo de una política educativa deberá estar basado en un plan que no se vea afectado por visiones sexenales del partido con mayoría en la cámara o en la presidencia. De esta forma, ahora sí, podríamos hablar de una real calidad educativa, la cual podrá evaluarse cuantitativa y cualitativamente.
No se puede hablar de calidad educativa sin tener una buena dirección y planeación con objetivos claros y tangibles, enfocados, realmente, a realizar los cambios de fondo, iniciando desde la educación primaria. Esto debe incluir una real y efectiva reforma de planes y programas de estudio, la formación integral de los alumnos, la capacitación y validación del profesorado y una adecuada valoración del grado de apropiación de los conocimientos adquiridos por los alumnos, y no solamente de forma. Tal pareciera que lo más importante es evaluar por evaluar, sin importar que se esté evaluando. Al actuar así, sólo se está simulando que se trabaja, pero ¿Realmente se logran los objetivos esperados? A corto plazo considero que es bastante difícil.
Se está intentando “evaluar o certificar al profesorado”, pero se está realizando de forma aislada y sin propiciar la capacitación y mejora curricular, con lo cual sólo se está simulando y, al final, se maquillan los resultados para que coincidan con lo que los funcionarios en turno “planearon”. Esto sólo lleva a estos funcionarios nuevamente a justificar la chamba y esperar al siguiente sexenio haber que hueso les toca; hoy en la secretaría de educación pública, mañana quién sabe tal vez en gobernación o la secretaría de economía, en realidad no importa, ¡Aunque las metas no se alcancen, nunca los correrán de la chamba por ineptos! Es una gran ventaja para estas personas trabajar para el estado, pues saben perfectamente que vivirán del presupuesto, sin tener la obligación de hacer bien su trabajo y entregar buenos resultados.
¿Cuanto nos ha costado los experimentos de estos funcionarios improvisados? Daños irreparables en la formación académica de muchas personas que pensaron que, pasar por la escuela y aprobar exámenes era suficiente para continuar estudiando y llegar a la universidad, para, al final, conseguir empleo. La frustración ha sido terrible.
Tenemos un rezago de más de 20 años de una verdadera reforma académica que entregue buenos resultados. Este sexenio ya se termina y, en donde están los logros esperados… haber obtenido, a nivel internacional un penúltimo lugar ¡Que fantástico! Habrá que permitir que estos funcionarios, a los que les pagamos muy buenos salarios, sigan esforzándose en hacer mal las cosas, con suerte el año próximo tal vez alcancemos, ahora sí, el último lugar…
Adrián Palacios, noviembre 2005